Los postulantes de la UCR, el FPV y el PD le respondieron a Arancibia sobre la falta de ideas. Ellos juran que sobran, pero que no pueden transmitirlas.
Arancibia aseguró ante este diario que los candidatos hoy se basan "en descalificaciones personales y no en ideas", y hasta anunció que, en días previos a las elecciones del 23 de octubre, la Iglesia católica de Mendoza convocará y moderará un debate público entre los candidatos, ya que se vuelve algo "necesario" –según dijo– para los votantes.
La crítica y la invitación de la Iglesia no cayó mal a ninguno de los candidatos, aunque, en una previsible coincidencia, todos optaron por no darse por aludidos ante el reto eclesiástico. Incluso, el propio gobernador Celso Jaque tampoco fue la excepción.
Es que tras ser consultados por este diario, los candidatos Roberto Iglesias (UCR), Francisco Paco Pérez (FPV) y Luis Rosales (PD) reconocieron que "pueden haber errores en una campaña política", pero cada uno de ellos se defendió de igual forma frente a los dardos que lanzó el poder eclesiástico.
¿EL DEBATE PÚBLICO SIRVE? Incluso, afirmaron que, contrario a lo que dijo Arancibia, "en la campaña sí hay ideas y muchas", aunque estas –según coincidieron– no llegan a ser tan "eficaces" para seducir al electorado y, menos aún, en el marco de un debate público.
"El debate entre candidatos no tiene mucha efectividad en el electorado. No le llega a la gente, a la multitud, salvo que sea por televisión. A todos les interesa saber qué haremos pero, durante la campaña, se miden otras cosas. Fuimos todos los candidatos a la UNCuyo, por ejemplo, y había barras militantes y no se escuchaban las ideas", se explayó el candidato radical, Roberto Iglesias, quien agregó: "Si el debate de la Iglesia es en la semana previa a las elecciones, será difícil asistir, sea de la Iglesia o de cualquier otro organizador, porque tenemos la caravana por toda la provincia".
En esa línea, el candidato por el Partido Demócrata, Luis Rosales, también aseguró que "en Mendoza hay demasiada cantidad de debates. Si bien otro debate y moderado por la Iglesia sería interesante, es una modalidad que no se aprovecha. Terminamos, para no pelear –porque los latinos peleamos y los anglosajones discuten– haciendo un monólogo de oradores, sentados uno al lado del otro. No hay debate", explicó Rosales.
El demócrata hasta propuso una idea, eso sí, para las próximas elecciones: "Quisiera un gran debate televisivo, una sola fecha, y emitido en cadena provincial. Ahí podría participar el público a través de las redes sociales y con varios moderadores".
Por su parte, el candidato oficialista, Francisco Pérez, aseguró: "Hoy no hay debates sino espacios de 2 o 3 minutos para desarrollar una idea a toda velocidad". No obstante, el ex ministro de Infraestructura admitió que "todo suma a la hora de hacer campaña".
POR LAS DUDAS, YO NO FUI. Ni Iglesias ni Rosales pidieron audiencia con el arzobispo durante la campaña, aunque sí lo hizo Paco Pérez. "Es el máximo referente religioso en Mendoza y teníamos que verlo", dijo Pérez, desde Buenos Aires. Si bien la mayoría admitió lo certero de las declaraciones del monseñor, parece que a ninguno le tocó en formal personal. Incluso, todos salieron a defender su proyecto de gobierno, pese a que Arancibia habló de que "hay pocas ideas" y dijo: "En mi época había plataformas y hoy no hay".
En este sentido, Iglesias respondió: "Yo creo que siempre hay errores en una campaña y nadie es un santo, pero no me doy por aludido ni me siento identificado, porque yo, si critico al Gobierno, lo hago sin faltarle al respeto. Me hubiese gustado que monseñor Arancibia precisara un poco más, porque si todos somos lo mismo, nadie es culpable, y estoy seguro de que no somos iguales".
Para Rosales: "La opinión del arzobispo siempre suma, porque viene a enderezar las actitudes no tan rectas. De hecho, la campaña hoy se basa en el arrastre nacional o en el corte de boleta". Aunque tampoco el demócrata se sintió identificado con las críticas de Arancibia y tiró harina para su costal: "Yo creo que tenemos muchas ideas serias y claras. Somos los únicos que tenemos un proyecto serio".
Pérez, incluso, se mostró "totalmente de acuerdo con las declaraciones del arzobispo", y agregó: "Esa es la línea que venimos manteniendo con Carlos Ciurca (candidato a vice): sin descalificaciones personales y construyendo con ideas. Eso es lo venimos haciendo desde mayo, apenas fuimos nombrados candidatos, por eso no me doy por aludido". Ayer, hasta el gobernador Celso Jaque respondió a las declaraciones del arzobispo. Afirmó que él tampoco había avanzado en todo lo que prometió.
"Hay que tener en cuenta la voz del arzobispo", dijo, pero enseguida se defendió: "Yo pedí perdón por lo que no hice y creo que la propia Iglesia pide humildad para saber pedir perdón. Respecto de las otras críticas, yo no soy candidato y no me doy por aludido".


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