Azul no escapa a la inseguridad y la violencia, pero tampoco a la exclusión de sectores sociales. Lo que aconteció en Azul en los últimos días, ¿es una "sensación" de nseguridad? cadena de robos, violencia a la salida de los boliches y un crimen en el barrio San Francisco. El riesgo de mezclar todo. La lenta "conurbanización" del interior. Grupos sociales vulnerables y una sociedad que discrimina.
A los familiares de quien mataron, al que sufrió un robo o un hecho de violencia no les sirven las palabras de consuelo o las propiciatorias excusas desde cualquier estamento del poder. La reacción primaria se aleja del razonamiento.
Desde las autoridades nacionales hay un prurito al considerar que el tema de la seguridad es una cuestión que instala la derecha sumado a la manipulación de los medios de comunicación. Sobre esto último hay una verosimilitud. "La sangre y el semen (por los hechos de violación) impactan y dan rating" confesó un editor de uno de los principales canales de noticias del país. Hoy los noticieros de mayor audiencia de la televisión abierta encabezan sus titulares y destinan importantes tramos de los mismos al abordaje, precario y con morbo en muchas ocasiones, a distintas vertientes de la violencia marcando así la agenda.
Sensación de una sociedad
¿Se puede tapar la realidad de algo que sucedió o la cuestión es cómo tratarlo? ¿Condicionar la información para no incomodar al poder? Ni la aseveración del jefe de Gabinete del Gobierno Juan Manuel Abal Medina quien habla de la "sensación" impuesta por los medios ni la hipocresía del montaje mediático. Asistimos a una sociedad que tiene otro rango moral en sus vínculos y que están bordeados por la violencia.
La indefensión del Estado, por momentos, resulta patética y la provincia de Buenos Aires es un buen laboratorio para demostrarlo. Las idas y venidas con los programas de seguridad, los intentos de desguace de la policía, un Poder Judicial incómodo lidiando con leyes y sus propios límites. Droga y marginalidad son las palabras concurrentes.
La "conurbanización" progresiva del interior bonaerense admitida por un funcionario de seguridad del Gobierno Nacional parecería ser un hecho incontrastable. Las movilizaciones en ciudades como Necochea o Tandil, por citar sólo dos ejemplos, marcan un progresivo deterioro de aquella "tranquilidad pueblerina del interior".
Cadena de robos
¿Qué explicación hay para que en una ciudad como Azul con una diferencia de pocos días se produzcan tres importantes robos? Uno en plena calle frente a un banco cuando un individuo se lleva el dinero que iban a depositar dos empleados de una casa de electrodomésticos y los otros dos en comercios ubicados sobre la misma avenida con la sustracción de elevadas sumas de dinero y diversos elementos. En un caso a plena luz del día. ¿Bandas que vienen de afuera; ladrones "autóctonos"; en todos los casos hubo alguna acción de inteligencia previa o fue al voleo? Se cita estos casos a los que habría que agregar la acción de motochorros y otros ilícitos que, quizá, ni se denuncian.
En este diseño del mapa del delito ¿cómo se enlaza la violencia a la salida de los boliches o a la madrugada en cualquier calle de la ciudad? Se hace necesaria una advertencia: este tipo de situaciones se dieron siempre con mayor o menor grado de virulencia. ¿Falta el desarrollo de una política de prevención entre municipio y policía?
Muerte en el barrio
Más grave aún, lo sucedido en el barrio San Francisco con la muerte del joven Talamonti.
Este caso, claramente, tiene otras connotaciones que mezclan la marginalidad, la discriminación y las fallas en la actuación policial y la justicia. Ese crimen era una crónica escrita desde hace tiempo. Alguien iba a morir. En esa zona de la ciudad se acentuó en los últimos años la conflictividad social. Las políticas de contención que en algún momento tuvieron más impacto hace bastante tiempo son sólo un paliativo y ni hablar de las promesas de campaña de los políticos recorriendo el barrio en cada elección, como lo denunció un vecino indignado al autor de esta nota: "Nos utilizan, nos traen una chapas y unos colchones y nunca más se los ve", relató.
La unidad sanitaria, la escuela y la iglesia funcionarían como referentes imprescindibles pero se hacen necesarias políticas más profundas que orienten a una organización de la comunidad. En eso el Municipio tiene un rol preponderante y sería el objetivo que se ha planteado el intendente José Inza.
La reunión que sostuvo con vecinos el pasado martes en el medio de la tensión generada cuando un numeroso grupo prácticamente copó el sector donde se encuentra el despacho del Jefe Comunal sirvió para que puedan ser escuchados. Denuncias contra la policía y la justicia, la problemática de la droga, la necesidad de inclusión de los jóvenes en escuelas de oficios y el pedido de expulsión de una familia del barrio forman parte de un laberinto del cual no pueden ser ajenos los distintos actores sociales.
Deuda social
El trabajo como ordenador social es el fantasma que circula en una población vulnerable y Azul no se caracteriza por tener una dinámica que dé respuestas rápidas en ese terreno y menos ahora. Si no se avizora un futuro, sino no hay algo porqué luchar, sino hay algún valor que defender, todo da igual. La vida o la muerte se entrelazan en un mismo dolor. Esa es una enorme deuda que aún hay en el país con millones de compatriotas fuera del sistema.
Hace unos cuantos años en nuestra ciudad era la discriminación hacia quienes vivían detrás del arroyo o de las vías como en las ciudades medievales eran quienes estaban fuera de las murallas. Hoy se han dado pasos para achicar esa idea nefasta pero sigue habiendo una actitud (conciente o inconciente) de exclusión.
El sinsentido de la muerte de un joven debería tener, como paradoja, un sentido reparador. Romper los candados que cierran la muralla.


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