La primera etapa la empezó Obeid y la terminó Binner. La segunda etapa, más ambiciosa y con mayor costo, podría convertirse en la obra emblemática de la gestión Bonfatti en la ciudad.
De todas maneras, frente a los montos de la inversión que se plantea y con los antecedentes que existen, no habrá que esperar avances en el corto plazo. Es que el canal norte cuenta con una larga historia en la ciudad, llena de anuncios, demoras y frustradas inauguraciones, que obligan a mantener cierta cautela ante las promesas y a seguir de cerca lo que pueda llegar a ocurrir.
El propio Bonfatti fue bastante prudente en esto. “Si no lo podemos terminar en 1 año, lo haremos en 2 o en 3”, anticipó. De todas maneras, la decisión parece estar tomada. "Es una inversión de 27 millones de pesos, y la vamos a afrontar desde el Gobierno provincial", aseguró.
Se trata, nada menos que de la obra más importante en materia de infraestructura hídrica de la ciudad. Un proyecto clave para sanear el funcionamiento de un número importante de barrios, que evitará eventuales inundaciones y grandes concentraciones de agua los días de lluvia.
Esta segunda etapa, incluye el revestimiento de hormigón armado del canal principal en los barrios Barranquitas e Italia, y canales secundarios en calle Woodgate y Joaquín V. González. Una zona de rápido crecimiento y que demanda soluciones.
Originalmente, la etapa iba a licitarse al mismo tiempo en que se desarrollaba la primera. Pero hasta el día de hoy, más allá de los dichos de Bonfatti, aún no se conocen precisiones respecto a los cronogramas posibles de ejecución.
UNA LARGA
HISTORIA
El gobierno de Jorge Obeid fue el precursor de la obra, quien dio inicio a la primera etapa. Pero antes de la finalización de su mandato, algunos problemas contractuales con la empresa ejecutora produjeron la paralización de los trabajos.
El proyecto fue retomado por el ex gobernador Hermes Binner y lo continuó, no sin polémicas, a lo largo de toda su gestión.
El avance en la zona rural se logró medianamente en los plazos establecidos, y gracias al empleo de máquinas pertenecientes a la propia Provincia, bajo convenio con el Municipio local (entre ellas la famosa retroexcavadora que por algunas semanas había sido trasladada a otro lugar).
Pero la parte urbana fue avanzando a ritmo lento y los plazos previstos fueron quedando largamente vencidos, generando diferentes reclamos, sobre todo, porque de su conclusión dependían las obras de pavimento en el oeste de la ciudad.
Cuando promediaba la gestión binnerista, la polémica se acrecentó al conocerse la noticia del recorte presupuestario que recibió tanto la obra del canal norte, como la ampliación de la red cloacal, también iniciada durante la gestión de Obeid y suspendida tras la llegada del gobierno socialista.
Finalmente, en el último año del mandato de Binner, la obra llegó a su fin. El Gobierno había anunciado durante la inauguración de la obra de cloacas (también finalizada tras largas disputas) que en breve iba a hacer lo propio con el canal norte. Pero finalmente eso nunca ocurrió, y si bien hubo más de una recorrida por el lugar, esta obra de 30 kilómetros de extensión y de 22 millones de pesos, nunca tuvo su inauguración formal.
NUEVOS RECLAMOS
Desde el año pasado, cuando la primera etapa del canal norte ya fue siendo una realidad, se comenzó a hablar de lo que faltaba por hacer. En primer lugar, hubo reclamos desde el Concejo Municipal para que el segundo tramo de la obra sea incluida en el presupuesto de este año. Algo que, a pesar de lo recientemente anunciado por Bonfatti, no sucedió. Para que quede claro: la obra aún no figura en el presupuesto provincial.
Luego fue la Federación de Entidades Vecinales la que se sumó a los pedidos. En este caso, lo que se solicitó fue que se tuvieran en cuenta los recursos que no se iban a utilizar para la remodelación del microcentro. Caído el proyecto de refuncionalización del sector, fueron muchas las ideas que se oyeron sobre el destino que había que darle a esos fondos municipales. Pero finalmente esta opción no iba a ser tenida en cuenta, y se dejó ligado el futuro de los aportes que podían llegar de la Provincia.
En medio de todo esto, el sector comenzó a presentar serios problemas sanitarios, a punto tal que fue denunciado por el Concejo Municipal como un foco infeccioso por la basura existente en el lugar. En estas últimas semanas, el Municipio inició una serie de tareas en el lugar que mejoraron la situación. Pero la resolución definitiva sigue estando pendiente. Ahora, con nuevos anuncios. Pero todo indica que a la historia de esta obra, todavía le quedan varios capítulos más.




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