La Mesa de Enlace Provincial ratificó que concluyó el paro de comercialización de granos, ganado y oleaginosas, pero se declaró en estado de alerta y movilización y ratificó que si no hay respuestas “habrá más medidas contundentes”.
En el acceso al Túnel Subfluvial Uranga-Silvestre Begnis, uno de los dos puntos de concentración que fijaron ayer en la asamblea de Diamante, los agropecuarios entrerrianos (Federación Agraria, Federación de Cooperativas, Sociedad Rural y Farer) esperaron la resolución de la Mesa de Enlace Nacional, que ratificó en conferencia de prensa en la sede porteña de la Federación Agraria, que concluye el paro de comercialización.
El secretario de la Federación de Cooperativas (Fedeco), Daniel Kindebaluc, afirmó a Aim que “el paro se termina y volvemos a la normalidad, aunque nos mantenemos en estado de alerta y movilización, a la espera de novedades a los reclamos que venimos efectuando al gobierno desde hace tiempo, que aún siguen sin respuestas”.
El dirigente cooperativista lamentó que durante el tiempo que se ejecutó la medida “no haya habido contacto alguno con el gobierno. El sector pidió continuamente el diálogo y la prueba está en las audiencias que solicitamos al gobernador (Sergio Urribarri), desde hace más de un año. Estamos dispuestos siempre a dialogar, pero nos niegan el diálogo”, se quejó.
Por su parte, el director suplente por Entre Ríos de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Esteban Vitor, explicó que las protestas continuarán por actividad y por regiones. Así, ejemplificó que el 27 de junio, en La Matanza (provincia de Buenos Aires), el sector lácteo efectuará una movilización para reclamar por “la gran diferencia que existe entre lo que abona el consumidor en la góndola por un litro de leche (entre 6 y 7 pesos) y lo que se le paga al productor en boca de tambo (menos de 1,50 pesos)”.
El delegado de Federación Agraria en Entre Ríos (FAA) en Entre Ríos, Alfredo Bel, anunció que aunque el paro se termina, “es necesario encontrar soluciones a los viejos problemas”. La idea es “buscar soluciones, que es lo que nos interesa”, destacó el dirigente agrario.
Bel aclaró que el sector volvió a plantear el debate sobre ciertos puntos: “la comercialización, la rentabilidad; hay situaciones concretas de productores que hoy no han cerrado sus números con los problemas de la soja, que es el principal cultivo, y ni que hablar de los que tenían maíz, que perdieron una buena parte de su producción. A esto hay que sumar los inconvenientes en las economías regionales, como el arroz y la citricultura, y la cuestión de los algodoneros, que también sufren”.
El dirigente explicó que el sector trató de mostrar que esas situaciones siguen vigentes. Por eso, “a partir de ahora, hay que buscar los canales que permitan restablecer algún diálogo para encontrar respuestas”. Pero si esto no sucede, “habrá medidas, y éstas serán contundentes, ya que el sector agropecuario planteó distintos temas en la agenda que siguen sin solución: la ganadería, el trigo, la rentabilidad que cada vez es menor en los cultivos como la soja o el maíz, y todas las cuestiones que tenemos en términos generales”.
Sin embargo, Bel admitió que son optimistas, aunque marcó que “hemos aprendido que hay que manejarse siempre con resultados y no con promesas o con discursos”.

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