Tras el escándalo de la mafia de los remedios, el Frente para la Victoria optó por mostrar ante la Justicia electoral la contribución "militante".
Para las primeras elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias, el kirchnerismo cambió visiblemente su estrategia de recaudación de aportes de campaña: en la rendición presentada por el Frente para la Victoria a la justicia electoral sobresalen las donaciones de funcionarios de diversas jerarquías y áreas.
Cambio de estrategia
Después del informe de financiamiento de 2007 -que todavía está siendo investigado en Tribunales por los polémicos aportes de droguerías de la mafia de los medicamentos-, en esta oportunidad la Presidenta eligió a la tropa propia como principal fuente de recaudación para su carrera hacia la reelección.
Del informe presentado por el FPV a la justicia electoral surge que juntaron $ 6.871.842 de contribuciones y donaciones privadas. A partir de la última reforma política, el Estado es ahora también un aportante fundamental porque distribuye los espacios audiovisuales que representan el mayor gasto de una campaña. Sumando esos dos rubros, el FPV juntó casi 13 millones de pesos de los cuales gastó poco menos de 10.
Los nombres y las cifras
Los donantes permitidos ahora son sólo personas físicas porque no valen más las personas jurídicas. Por esa razón, el documento contiene 46 páginas de nombres y apellidos.
En ese listado aparecen casi todos los ministros del Gabinete salvo escasas excepciones como Julio De Vido, Carlos Tomada y el candidato a vice, Amado Boudou. El más generoso fue el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, con $40 mil aportados en dos tandas -10 mil el 8 de agosto y 30 mil el 11 del mismo mes-.
También pusieron su cuota el jefe de Gabinete Aníbal Fernández (10 mil); el ministro del Interior, Florencio Randazzo (10 mil); el de Justicia, Julio Alak (7 mil) y de Seguridad, Nilda Garré (10 mil).
El registro de aportantes abarca todas las áreas del Ejecutivo nacional, además de legisladores oficialistas y de la militancia K.
El diario Clarín había revelado en agosto un mail que circuló por la Anses en el que pedían la "colaboración" de los altos mandos ejecutivos para financiar la campaña. Su titular, Diego Bossio, cumplió y puso diez mil pesos. Desde la AFIP, Ricardo Echegaray, también predicó con el ejemplo: donó nada menos que 30 mil pesos.
Esta rutina pareció extenderse a todas las dependencias: en el Indec, por ejemplo, donaron los directivos Ana María Edwin y Norberto Itzcovich. Por su lado, la agrupación La Cámpora aportó su grano de arena a través de José María Ottavis ($ 3.700), Andrés "El Cuervo" Larroque ($ 9.000), Eduardo "Wado" De Pedro ($ 4.000) y Mariano Recalde ($ 4.000).
Una de las colaboraciones más curiosas es la de Alejandro Tullio, el director Nacional Electoral que tiene a su cargo gran parte del proceso electoral. Funcionario de origen radical, dejó 6 mil pesos para la precandidatura de Cristina y Boudou.












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