Campaña proselitista tranquila y algo innovadora

Transcurre el último fin de semana de campaña electoral. El ritmo crecerá en forma sostenida hasta la noche del jueves para iniciar el viernes desde las ocho el período de veda electoral, tiempo de reflexión sin bombardeo propagandístico que la ley ha impuesto para los votantes.
Hasta acá la campaña parece tener menos ritmo, calor y color de lo que fueron las primarias. Y hay razones para que eso así suceda.

A poco más de dos meses del catorce de agosto, el domingo de las primarias fueron el corolario de meses de campaña, tanto en el seno del oficialismo como en la oposición, cuestión que se acentuó en el último mes y medio.

Las internas a manera de general con todo el electorado obligado a emitir su voto, fue un escenario nuevo marcado al compás de una nueva legislación que por primera vez se puso en práctica.

No sólo todos los partidos políticos salieron en la búsqueda de los votos, sino que también hicieron lo propio todos los sectores que pugnaban por representar a determinado espacio político en lo que era hasta entonces la vieja interna partidaria de la que participaban solamente los afiliados o a lo sumo éstos y los independientes.

Comentá la nota