Campaña de pollos en Jáchal: Una idea que mejora el consumo y mucho más

San Juan.- Familias completas de ese departamento aprendieron sobre la crianza de pollos, en principio, para autoconsumo. Ahora, una gran cantidad de ellas se dedica a la crianza y venta de carne de pollo y huevos.

Más de 180 familias de Jáchal mejoraron su consumo de carne de ave gracias a la Campaña de Pollos, que se lleva adelante en el departamento. Sin embargo, ese es solamente el primero de los beneficios de este programa, coordinado por el programa ProHuerta, la Agencia de Extensión Rural del INTA de Jáchal (AER Jáchal de INTA) y la Subsecretaría de Agricultura Familiar. De hecho, una gran mayoría de esas familias también saca provecho cada mes con la venta de los pollos que ellas mismas criaron.

Según explicó el veterinario Rubén Becerra, de la AER Jáchal, la campaña tiene como objetivo mejorar los sistemas de producción, en primer lugar para el autoconsumo, y en segundo, para la venta de los excedentes.

La dinámica es así: todos los meses, cada asamblea de base decide la cantidad de pollos que quiere comprar y tienen hasta el 15 de cada mes para anotarse. Al mes siguiente reciben los pollos, cuya compra es gestionada por los coordinadores de la campaña.

Vale aclarar que las asambleas de base son grupos de familias agrupadas en la Asamblea Rural de Jáchal, con objetivos productivos de diferente índole: producción de dulces, cría de cerdos, agricultores, etc. Son 11 en total y juntas reunen a más de 340 familias de todo el departamento.

De acuerdo con datos aportados por la Agencia, en lo que va de año se compraron más de 7000 aves (5947 pollos parrilleros, 64 pavos y 1046 gallinas ponedoras). “De esta cantidad 300 corresponden a los entregados por el programa Pro Huerta y el resto con financiamiento propio (50%) y crédito de la Subsecretaría de la Agricultura Familiar (50%), que finalmente también lo paga la familia”, explicaron desde el organismo.

Cada familia que decide participar de la campaña por primera vez recibe capacitación sobre la recepción de pollitos bebé, alimentación y sanidad de las aves y hasta de elaboración de pollos rellenos. Además, cuentan con asistencia técnica constante por los coordinadores, quienes realizan visitas constantes a las familias.

Según explicó Becerra, uno de los aspectos más positivos del funcionamiento de este programa se puede calcular a partir del pequeño porcentaje de mortandad de aves, menor al 3%.

Para el veterinario, el éxito de la campaña radica, además de un mejoramiento de la calidad de carne de pollo consumida (crianza natural, sin el aditivo de hormonas, etc), en el ingreso de dinero que han observado las familias a través de la crianza de aves. Cada pollo se vende en alrededor de 15 pesos por kilo, que a un cálculo promedio de 2,5 kilos por pollo, da un resultado de aproximadamente entre 35 y 45 pesos el pollo.

Es más, el pequeño negocio incentivó, inclusive, la asociación de grupos de familias para incrementar la cantidad de aves, construir corrales más amplios y mejorar los sistemas de ventas.

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