En la campaña se impuso el libreto de los consultores

En la campaña se impuso el libreto de los consultores
Los tres principales candidatos contrataron a publicistas expertos. De la Sotasiguió la letra de Agulla. Juez le hizo caso al uruguayo Vernazza y Aguad se ajustó al ecuatoriano Durán Barba.
Los tres principales candidatos a gobernador apostaron fuerte a la hora de buscar a sus asesores publicitarios. Algunos no midieron gastos y contrataron a consultores con experiencia y cotizados, que impusieron un libreto a los postulantes. Rara vez se apartaron de lo que les pautaron, en una de las campañas más frías que se recuerde en Córdoba.

El peronismo se inclinó por Ramiro Agulla, ex publicista de Fernando de la Rúa. El radicalismo buscó al ecuatoriano Jaime Durán Barba, asesor de Mauricio Macri. Mientras que el Frente Cívico cruzó el charco para acordar con el uruguayo Francisco Vernazza, el consultor que ayudó a José “Pepe” Mujica a llegar al poder en Uruguay.

Sin cruces. José Manuel de la Sota esta vez no pudo contar con consultores brasileños (el último fue Joao Santana), ya que no quisieron venir a Córdoba. Entonces apostó por el porteño Agulla. El ex asesor de De la Rúa, que creó el popular “dicen que soy aburrido”, trató de imponer al ex gobernador como un “gestor con experiencia”, que “aprendió” y con una “visión estratégica” de la provincia.

Agulla impuso a un De la Sota alejado de cruces con sus rivales. Esto generó algunos roces con la dirigencia del PJ, que pretendía una campaña más tradicional del candidato oficialista.

En el único momento que De la Sota se salió de su librero fue el miércoles pasado, cuando luego del Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba dio a entender que el PJ cordobés apoyaba la reelección de la presidenta Cristina Fernández.

Esto generó alarma en el equipo de Agulla, por el temor al efecto Santa Fe y Capital Federal, donde los K sufrieron duras derrotas. “‘El Gallego’ se salió del libreto cuatro días antes de las elecciones”, se quejó un delasotista.

Obediente. Juez, en tanto, trabajó en esta campaña junto con Vernazza y es prácticamente la primera vez que acata indicaciones de terceros en esa materia. El consultor uruguayo no se desempeñó como publicista, ni diseñó spots . Sólo se enfocó en el discurso y la imagen del candidato. El objetivo central fue revertir la percepción de “imprevisibilidad” y de no estar preparado para gobernar que dejaba Juez en algunos sectores.

“Demostramos que tenemos equipos técnicos solventes y una propuesta cumplible. Mientras mostramos economistas de prestigio, De la Sota se colgó de la popularidad de terceros y Aguad se mostró con Martí. Quedó claro que Juez está preparado para gobernar”, dicen desde el búnker juecista.

Lo que no logró Vernazza es cambiar la impronta de Juez: aunque se lo sugirió, no consiguió que lea discursos. “La gente valora el estilo frontal de Juez y eso no va a cambiar nunca. Lo que hizo ahora es sumar lo que todos le pedían: mostrar equipos e ideas”, señalan en el entorno del candidato.

Macrista. El radical Aguad confió en Durán Barba el diseño general de la campaña.

Una de las razones por las que confió Aguad fue por el trabajo que le hizo el ecuatoriano a Macri.

Pero, con el correr de la campaña, con Durán Barba más preocupado por la suerte porteña de Macri, comenzaron a tallar agencias locales, como por ejemplo Germán Yunez, en especial en la creatividad de los cortos publicitarios.

En los discursos, consignas y declaraciones tuvieron una gran incidencia algunos integrantes del círculo de confianza de Aguad, algunos de los cuales vienen trabajando desde hace tiempo en el diseño de las estrategias de campaña del radicalismo cordobés.

La parte del Aguad agresivo con temas de seguridad, narcotráfico, intentando una polarización con De la Sota, entre otros, surgió de la usina cordobesa más que del consultor ecuatoriano, que tuvo un mal debut, cuando en un plenario en Villa Giardino aseguró que Aguad era “poco conocido”.

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