Hoy se conmemora el Día Internacional de Lucha contra la Violencia de Género. Por este motivo la Iglesia Católica y el Departamento de Atención a Víctimas de Violencia del Ministerio de Salud se congregaron para realizar una campaña de concientización ...
Por primera vez una de las instituciones más importantes, la Iglesia, se sumó a la campaña del Ministerio de Salud.
Desde el Obispado, y en particular en la Catedral Basílica, fue notorio el interés en adentrarse en la problemática al realizar capacitaciones para generar operadores pastorales que trabajen en la problemática.
En respuesta a esta capacitación, los asistentes a estos encuentros organizados por el Ministerio de Salud, montaron ayer un stand informativo para concientizar a los transeúntes.
A pesar de la llovizna y el frío, los voluntarios y el equipo de salud entregaron folletería a manera de prevención, y colocaron a las personas cintas violetas, que identifica a nivel mundial la campaña contra la violencia de género. Igualmente se llenaron fichas que, mediante un puntaje, determinaban si una mujer se encuentra viviendo una situación de violencia tanto en el matrimonio como en el noviazgo.
De acuerdo a los resultados de cada persona, el personal de la salud realizó recomendaciones a quienes se pudieran encontrar en riesgo.
El jefe del Departamento de Violencia Familiar que funciona en el hospital “San Roque”, Roberto Pizzolini, indicó que cada vez la comunidad está más concientizada sobre la problemática y que muchas mujeres, incluso las adolescentes, se acercan a consultar sobre los posibles hechos de violencia en el marco de las numerosas capacitaciones que lleva adelante el Departamento en hospitales y colegios de la provincia.
“Estamos permanentemente brindando un fuerte apoyo a la víctimas, porque hay personas que día a día se enfrentan a esta situación”, expresó Pizzolini. Con respectos a las recomendaciones, indicó que la mujer tiene que acercarse a pedir ayuda ante cualquier hecho de violencia, ya sea domestica, institucional, laboral, contra la libertad reproductiva, obstétrica, simbólica o mediática.
Según Pizzolini, una mujer que sufre de violencia es una especie de “sobreviviente de guerra”, porque además del maltrato físico hay una destrucción completa del aparato psicológico de la mujer. En este sentido, mediante un tratamiento llevado adelante por un equipo interdisciplinario, se enseña a las mujeres a vivir en libertad y a recuperar el autoestima, haciéndoles comprender que pueden salir de esta situación y que deben valorarse como personas y avanzar en su vida.
Sobre el acompañamiento de la Iglesia en la campaña, el médico opinó que es un gran avance para la provincia porque los miembros de la Iglesia, que es uno de los primeros grupos a los que se dirigen las mujeres cuando tienen problemas de violencia en los hogares, tengan la obligación de brindar contención y asesoramiento espiritual.
En este sentido el jefe del Departamento de Violencia Familiar, expresó que se capacitaron más de cien personas en la Catedral que colaborarán con la comunidad.
En cuanto a los avances en el sistema de salud pública, hace aproximadamente un mes se inauguró una base de datos en el marco del programa “Más Salud” del Ministerio de Salud de la Provincia, mediante el cual se pueden registrar la totalidad de víctimas de violencia que atiende el departamento y los hospitales de la provincia, ingresando un código de patologías internacionales. De este modo se registra en el sistema qué tipo de violencia queja a la víctima, cómo y porqué. Este registro permitirá a futuro generar estadísticas que permitirán saber en qué sectores y aspectos se debe reforzar la atención.
¿Por qué no reaccionan?
El jefe del Departamento que asiste a las víctimas de violencia familiar explicó que muchas mujeres no son capaces de reaccionar ante la situación de maltrato por una “indefensión aprendida” a la que fue puesta durante los episodios de violencia. Generalmente las mujeres afectadas son incapaces de ayudarse a sí mismas, como consecuencia del desgaste psicológico que provoca la continúa exposición a la violencia.
Muchas mujeres pueden tener un concepto negativo sobre sí mismas, y creen que sus parejas van a cambiar, dudan de poder salir adelante, piensan que no podrán sobrevivir sin un hombre a su lado, temen por la integridad física de ellas o de sus hijos, o están ubicadas en una posición de dependencia. Estas mujeres suelen aislarse socialmente, se sienten culpables y fracasadas, el miedo no les permite tomar decisiones, y se sientes responsable de las agresiones. Por estas razones es necesario que las mujeres no oculten su situación y busquen ayuda en un tercero ya sea en los centros de salud, hospitales y en la iglesia misma, para poder terminar con los abusos.
Tipos de violencia
Desde el Departamento de Violencia informaron que existen diferentes tipos de violencia. La violencia física, es la más conocida, en la que se daña la integridad física de la mujer, y en caso de muerte llega a denominarse femicidio. También se encuentra la violencia psicológica, que causa daño emocional; la violencia sexual, que se refiere a cualquier acción que implique vulneración del derecho de la mujer a decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva. Igualmente se reconoce a la violencia económica y patrimonial, dirigida a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales; y la violencia simbólica que se refiere a dañar a la mujer comparándola con patrones estereotipados, mensajes, valores, iconos o signos que reproduzcan la dominación, desigualdad y discriminación.
Durante la próxima semana iniciará además una la campaña contra la violencia de género, pero esta vez dedicada a los hombres. La actividad se denomina “Sumate”, e intenta que los hombres también tomen un rol protagónico y colaboren para difundir la necesidad de que las mujeres denuncien las posibles situaciones de violencia.
(Valeria Alfaro).
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