Camioneros se manifestaron frente a sede de Correo Argentino

Trabajadores afiliados al Sindicato de Choferes de Camiones filial Zárate, protestaron ayer frente a la sede del Correo Argentino, en solidaridad al reclamo de reincorporación de los doscientos trabajadores despedidos en la Patagonia. En la tarde la medida se levantó.
La manifestación coincidió con una nueva jornada de convocatoria masiva de usuarios de transporte para obtener la tarjeta SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico)

“Como organización vamos a luchar por los 200 compañeros despedidos hasta las últimas consecuencias, queremos su reincorporación”, le dijo a LA VOZ Ariel Díaz, secretario general del gremio a nivel local.

La protesta se dio en medio del paro nacional que los empleados de correos del gremio de Camioneros realizaron ayer para reclamar la reincorporación de los 200 trabajadores tercerizados por parte de una empresa contratada por Camuzzi Gas del Sur S. A., Correo Sur de Neuquén.

Medida que se tomó pese a la vigencia de la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo para resolver el conflicto.

Camuzzi se desvinculó del conflicto señalando que los despidos se produjeron en la empresa Correo Sur SRL, cuyos servicios fueron usados en forma tercerizada. La medida fue tomada como consecuencia de un incremento de un 130% en el costo del servicio provisto.

En ese marco, la empresa decidió contratar, en cambio, el servicio de distribución del Correo Oficial de la República Argentina. La misma ofreció una prestación a menor costo y comenzará a brindarla a partir del 01 de febrero de 2012.

El gremio de Camioneros, liderado por Pablo Moyano, bloqueó en la jornada de ayer el ingreso a la central de tratamiento postal del Correo Argentino, ubicada en la localidad bonaerense de Monte Grande, y a las sedes ubicadas en Pilar, Trelew, Córdoba, Rosario, Comodoro Rivadavia y Neuquén. Sin embargo, en otros distritos, como Zárate, las filiales hicieron acto de presencia como escrache pero en forma pasiva y solidaria. No obstante, una de las alas de la puerta de reja del acceso principal a la institución permaneció cerrada y la otra custodiada por personal policial.

En el orden local la medida fue pacífica sin otra intervención más que la permanencia en el lugar aguardando las decisiones del sindicato a nivel nacional.

“Este es un acto de presencia en solidaridad”, aclaró Díaz, “esperamos directivas para saber si esto va a continuar o no, pero si no hay un acuerdo seguirá hasta las últimas consecuencias”.

El viernes pasado, el Ministerio de Trabajo recordó la vigencia de la conciliación obligatoria que le impide a la empresa realizar despidos y al sindicato tomar cualquier medida de fuerza.

Después de una jornada de tensión en un conflicto que involucra a uno de los gremios más fuertes del país y al Gobierno, con la posibilidad de que el mismo se extendiera a otros sectores transportistas, en horas de la tarde la protesta se levantó para retomar el diálogo.

“Esperamos que esto se solucione sino, como ya es de público conocimiento, podría derivar en un paro total”, adelantó Díaz, “de no llegar a un acuerdo en el Ministerio, el siguiente paso sería el paro total, porque recordemos que dentro de la organización hay 25 ramas, esperemos que se solucione porque de lo contrario vamos a seguir en la lucha”.

La medida amenazaba ayer con ampliarse durante la semana a otros sectores del sindicato por lo que no se descartan paros masivos de los transportistas.

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