El año pasado se realizó una sospechosa transferencia de acciones. Hay otros oscuros antecedentes que datan de los ´90.
El proceso fue el siguiente. El pasado 3 de noviembre de 2011, el holding norteamericano AES acordó la venta de Edelap a una sociedad -Power Infrastructure- conformada por el empresario argentino Alejandro Ivanissevich y el venezolano Miguel Mendoza, en una operación que también incluyó la venta de la planta generadora de energía Central Dique y la empresa Edes, que distribuye el servicio eléctrico en Bahía Blanca y otras ciudades del sur de la Provincia.
Esa venta, que se definió en una reunión en Nueva York entre las partes, fue anunciada formalmente por el grupo AES en un escueto comunicado en el que no se informó sobre el monto involucrado.
Distintos trascendidos hablan de que se habría concretado mediante un pago de 20 millones de dólares y la absorción de deudas por unos 450 millones de dólares, entre ellas 80 millones de pesos adeudados a usuarios por compensación de perjuicios por deficiencias en la prestación del servicio. Pero el dato saliente es que horas después de haber comprado Edelap, Ivanissevich y Mendoza, que estarían ligados a las empresas Zargas Partcipaciones SL y Foscar Hispano Gestiones SL, constituidas en España, y partes integrantes de Power Infraestructure transfirieron las acciones a la firma Disvol Investments SA, que a su vez las pasó a su subsidiaria Disvol Energía SL.
Gran parte de estas engorrosas operaciones se realizaron en 24 horas. Y el control operativo quedó en manos del grupo empresario encabezado por el argentino Marcelo Mindlin, que también es propietario de Edenor, la concesionaria que gestiona el servicio eléctrico en la Capital Federal y en la zona norte-oeste del Conurbano bonaerense.
Una historia similar
La operación orquestada a fines del año pasado fue una más de las oscuras maniobras que tuvieron lugar con el manejo de esta empresa desde la privatización de la la firma Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (Segba), a comienzos de los ‘90, y que se profundizaron con el correr de los años. Y donde también habrían intervenido misteriosas sociedades uruguayas.
En la licitación pública internacional del 24 de noviembre de 1992, Compañía de Inversiones en Electricidad SA (Coinelec), un holding que estaba compuesto por cuatro accionistas argentinos y un estadounidense, resultó adjudicatario de la totalidad de las acciones clase A (51%) de la empresa. En tanto, el Estado nacional se reservó las acciones clase B (39%) para su posterior oferta pública en el Mercado de Valores de Buenos Aires y las acciones clase C (10%) fueron distribuidas entre los empleados, de acuerdo con lo establecido por el Programa de Propiedad Participada.
A su vez, el 26 de abril de 1996, las acciones clase B fueron vendidas sin precio base y en un solo bloque en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. El adjudicatario fue Houston Argentina SA, que posteriormente cedió parte de las acciones adquiridas a Inversora Catalinas SA (ambas integrantes de Coinelec). Con fecha del 26 de mayo de 1998, Camille Ltd, subsidiaria de The AES Corporation y de PSEG, adquirió el 100% de las acciones de Houston Argentina SA, el 100% de las acciones de Compañía de Inversiones en Electricidad SA (poseedora del 51% de las acciones de Edelap SA) y el 7,058% de las acciones de Edelap SA.
Como consecuencia de esta transacción, Camille Ltd pasó a controlar el 90% de la compañía y, además, a dirigir sus operaciones. Durante el mes de julio de 2003, AES adquirió la participación indirecta en Edelap que hasta ese momento poseía PSEG. Y en diciembre de 2004, Camille se desprendió de sus participaciones accionarias, cediéndola a manos de la sociedad “AES Platense Investments Uruguay SRL”, y luego esta última sociedad transfirió las mismas acciones a favor de “Inversora AES Americas Holding España”.
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