El camino correcto

Más allá de ciertas caprichosas interpretaciones ligadas más bien a ideologismos política y mediáticamente insalubres, la posición adoptada por la Cancillería argentina respecto del último episodio Malvinas está dando los resultados esperables: fuerte apoyo regional y hasta un reconocimiento sólo de “ocupación de facto” por parte de los EEUU.
En estos temas tan delicados, donde una palabra puede desencadenar una guerra, hay que ser sumamente cuidadoso. Cuidado que no se toman algunos periodistas obnubilados a veces por la defensa sectorial o el odio cuasi étnico. Morales Solá criticó –siempre lo hace- la posición argentina defendiendo la española con Gibraltar, a la que calificó de “antítesis” y de “mejores resultados”. El propio canciller español se encargó de desmentirlo, y el ex embajador argentino Hernán Patiño Mayer, de hacerlo notar.

Noticias & Protagonistas: Todavía hay varios casos de enclaves colonialistas británicos, ¿verdad?

Hernán Patiño Mayer: En efecto: de dieciséis casos en el Comité de Descolonización, diez los tienen como protagonistas. Negar que Gran Bretaña es producto de su dominio imperial, es negar la historia más evidente. Es un discurso efectista de Cameron. Argentina ha cumplido las resoluciones de los organismos que piden sentarse a conversar para resolver una ocupación ilegal que viene de 1833. Porque a medida que pasa el tiempo ya no sólo afecta a la Argentina, sino a toda la región, ya que tiene que ver con el control de los recursos naturales y la potencial proyección antártica.

N&P: El camino parece que será largo. Además, Argentina no tiene vocación de solucionarlo con presión militar, aunque el crecimiento de Brasil en ese sentido no es un dato menor.

HPM: Ese es un método al que hemos renunciado expresamente, y la única vez que se puso en práctica fue por un gobierno de facto que carecía de autoridad legítima. No es posible que reclamen soberanía quienes nos la quitaron a nosotros al quebrar la democracia. Hoy Argentina actúa con inteligencia al buscar apoyo sudamericano aduciendo que están en juego recursos y el patrimonio común. La región ha tomado esto con seriedad, y puede decirse que es un éxito de la política exterior argentina.

N&P: Esta idea del CELAC, de armar un Banco del Sur, de avanzar en el comercio interzona, es un avance institucional meritorio.

HPM: Es retomar un mandato histórico, porque en la mente de Artigas, San Martín y Bolívar estaba en concepto de unidad; por idioma, por religión, por cultura. Como decía el pensador uruguayo Alberto Methol Ferré, estamos ante la era de los “Estados continentales”.

N&P: Usted nos representó en Uruguay. ¿Cómo cree que ven ellos la relación con Argentina?

HPM: Hay dificultades comerciales, pero el gobierno de Mujica es honesto, las plantea pero en una mesa de diálogo y comprensión. Sufrimos muchos años de neoliberalismo destructivo que dejó secuelas, pero hay una integración política que viene creciendo y es fundamental.

“Basta de bromas”

Esto es lo que dijo el canciller español, José Manuel García Margallo a su par inglés: “No vamos a vivir hablando de cooperación si no avanzamos en el tema soberanía”. Claro y conciso. El periodista Morales Solá lo interpretó a su manera y quedó desairado. El diplomático argentino de larga trayectoria lo hizo notar.

Según el editorialista, la política de cooperación de Madrid respecto de Gibraltar estaba dando mejores resultados que la argentina, porque ésta era “exactamente la contraria”. Hernán Patiño Mayer le responde con una frase reciente del canciller español, Juan Manuel García Margallo, a su par inglés: «Se lo dije al canciller británico, esta broma se ha terminado. La política sobre Gibraltar la vamos a cambiar. No vamos a estar hablando permanentemente de cooperación si no avanzamos en el tema fundamental de la soberanía».

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