Pese a criticar la red social en el pasado, el premier británico inauguró su cuenta personal, cosechando más de 70 mil seguidores en unas horas. La novedad llegó hasta sus críticos, quienes descargaron burlas y duros cuestionamientos a su política de ajuste
Consciente de la amenaza Johnson, un carismático político que combina desparpajo mediático y la habilidad para seducir tanto a laboristas como tories, Cameron decidió finalmente unirse a la popular red social, pese a que la cuenta de la sede gubernamental, Downing Street, en el que se detallaba la agenda del premier, ya se había transformado en uno de las más seguidas en el Reino Unido.
El propio Cameron, incluso, había asegurado en una entrevista radial en el 2009 que nunca se sumaría a la red social porque "el problema de Twitter es su instantaneidad. Muchos tuits puedan hacerte ver como un tonto".
Pero los tiempos -políticos- cambian, y en unas pocas horas, Cameron alcanzó los 50 mil seguidores, que en el día domingo ya se habían trasformado en más de 71 mil, una cifra respetable pero lejos de algunos de los líderes más populares del mundo, como el caso de Barack Obama (más de 20 millones), Hugo Chávez (3.5 millones), o hasta el propio Boris Johnson, que ostenta casi el medio millón.
Sin embargo, los críticos de Cameron tomaron nota de su debut en la red de microblogging, y desde allí lanzaron duros cuestionamientos y burlas al premier, quien, según lo demuestra un reciente sondeo del Daily Mirror, en el que 3 de 4 británicos opinaron que el político conservador estaba "divorciado de la realidad", atraviesa el peor momento desde su llegada al poder en mayo del 2010.
Luego de un mensaje en el que Cameron prometíó que no tuitearía demasido, el usuario @RolandMooreTv le respondió "También prometiste que recortarías el déficit, y no la cobertura médica". Otros, se burlaron del origen acaudalado de Cameron, como la usuaria Amanda, quien le preguntó con sorna: "Hola Dave, me preguntaba si podrías decirme qué vino va mejor con cisne al horno".



Comentá la nota