El primer ministro británico prefiere juntar apoyo para consensuar "políticas de empleo".
El primer ministro británico, David Cameron, decidió abandonar sus planes para reformar la aristocrática Cámara de los Lores ante la falta de apoyo entre sus correligionarios del Partido Conservador. La iniciativa era promovida por sus socios, los liberaldemócratas, por lo que la decisión suma presión sobre su debilitada coalición gobernante.
La propuesta de reforma de la Cámara de los Lores establecía la reducción de su número a 450 y estipulaba que el 80% sea elegido en las urnas por un período de 15 años. En la actualidad, ese cuerpo está formado por 775 miembros que son nombrados por la Iglesia Anglicana y por la reina con el asesoramiento del primer ministro. Su función, bastante reducida, es principalmente revisar la legislación elaborada por la Cámara de los Comunes.
Según el diario británico The Guardian, Cameron llegó a la conclusión de que el proyecto no contaría con el respaldo de un sector de los tories, como se llama a los miembros del Partido Conservador, tras una serie de reuniones en el 10 de Downing Street, residencia oficial del primer ministro, para abordar el proyecto de reforma. Allí, muchos habrían criticado la legislación por evaluar que la población la considera irrelevante en momentos en que el país está sumido en un duro programa de recortes, con desempleo y recesión económica. Ante ello, el premier decidió utilizar el espacio que dejará el debate de este proyecto para otros sobre economía. Puntualmente, una fuente del Partido Conservador aseguró que el hueco parlamentario estará dedicado a discutir “políticas de empleos”.
El Reino Unido atraviesa en la actualidad un período de recesión tras encadenar tres trimestres consecutivos de contracción económica, el primero de ellos a finales de 2011, cuando el PBI se contrajo un 0,4%, y durante los dos primeros trimestres de 2012. «

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