Cameron: más expuesto por su defensa de la City

Tras su sonoro portazo del viernes pasado al pacto fiscal aprobado en la cumbre de la Unión Europea (UE) en Bruselas, el primer ministro británico, David Cameron, quedó atenazado entre el “euro escepticismo” de su propio partido y las posiciones de sus aliados de coalición, favorables a la UE. Su margen de maniobra se redujo ahora, visto que se le abrió un tercer frente con las severas críticas que le llueven desde Bruselas, precisamente a raíz de su veto para proteger al sector financiero de la City londinense.

La City es el corazón financiero británico, sede de la mayor bolsa europea. Representa por sí sola casi el 10% del producto bruto interno nacional. En una dura declaración, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durão Barroso, dijo que la posición de Londres “pone en riesgo la integridad del mercado único”. La condición reclamada por Cameron para firmar el pacto fiscal era “el vía libre a un protocolo sobre los servicios financieros, que tal como había sido presentado era un riesgo para la integridad del mercado único”, opinó Barroso.

Según el titular de la CE, este fue el punto que “impidió llegar a un compromiso”. Es una acusación grave, dado que el mercado único es casi un principio sagrado del largo proceso de integración de la UE. La acusación contra el británico es, en otras palabras, la de haber intentado proteger a la City de los mayores impuestos y normas impulsados por los socios. Según la Corporation of London, el ente rector de la City, la aplicación de la controvertida Tobin Tax –tasa sobre las operaciones financieras– tendría para la City un costo de 40 mil millones de euros.

“La verdad es que la City respiró con el veto”, dijo Steve Bell, economista jefe de un fondo buitre de Londres. En la vereda opuesta, el jefe de los socialistas-democráticos del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, opinó que “la especulación de la City tiene los días contados”. Londres también terminó en la mira de Bélgica, donde el ex primer ministro Guy Verhofstadt demolió a Cameron: “Cuando uno pega el portazo debe estar seguro de que luego te seguirán, como ocurrió en el pasado con Margaret Thatcher o el alemán Helmut Kohl, pero Cameron no es ni una ni otro, cometió un terrible error”.<

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