El alejamiento del matancero de la función pública dejará secuelas en las relaciones de poder que se tejen en la Provincia
En lo institucional, ante la ausencia del vicegobernador, la cadena de mando recae en el vicepresidente primero del Senado, es decir, Federico Scarabino, que será el encargado de reemplazar a Scioli cuando se ausente de su función.
Ex intendente de Quilmes y del riñón de la renovación peronista de Antonio Cafiero, Scarabino también fue ministro de la Producción en la gobernación de Carlos Ruckauf y luego en el gobierno con Felipe Solá. Tiene buena relación con Aníbal Fernández, aunque no es un incondicional del jefe de Gabinete. Aunque presidirá la Cámara alta bonaerense no cumplirá las mismas funciones que Balestrini en ese rol.
El actual titular del Senado llegó a la vicegobernación con peso propio y no sólo para acompañar a Daniel Scioli en su gestión. La fórmula bonaerense funcionó durante la primera mitad del mandato del gobernador, aunque hubo algunos roces que se supieron disimular. No había que ser muy experto para saber que al ex intendente de La Matanza le quedaba chica la vicegobernación y que su rol no se limitaría a presidir el Senado provincial. Es por eso que Balestrini se convirtió en presidente del PJ bonaerense, cargo que históricamente se reserva al gobernador de la Provincia.
Desde el partido, Balestrini contribuyó a la vitalidad del kirchnerismo bonaerense, conteniendo a los poderosos intendentes de la Tercera Sección Electoral. Con la ausencia de Balestrini en ese rol, será muy difícil evitar los desbordes. La función de Balestrini entre los barones del sur del Conurbano cobraba más importancia teniendo en cuenta que en la Primera Sección hay cada vez más intendentes críticos del kirchnerismo.
Por otro lado, el segundo del vicegobernador en el PJ bonaerense Hugo Moyano. En caso de que el camionero quede a cargo del peronismo provincial, su relación con Scioli será muy distinta a la convivencia pacífica que tuvo el gobernador con su vice. Hay que recordar que Moyano ya se lanzó como posible candidato a gobernador en 2011 y Scioli quiere hacer perdurar su poder en la Provincia.
La capacidad de armador político de Balestrini también se demostró en el Senado, donde el matancero controló al bloque oficialista, aunque con autonomía respecto de la Gobernación. Scarabino es su mano derecha y entre los senadores más cercanos están el presidente del bloque del Frente para la Victoria-PJ Osvaldo Goicoechea, Marta Helguero y sobre todo Jorge Pirozzolo, también de La Matanza.
El grupo de Balestrini también lo integra el ex vicepresidente segundo de la Cámara alta, José Molina, actual titular del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), y Ricardo Angelucci, que fue el segundo de Emilio Monzó en el ministerio de Asuntos Agrarios provincial, aunque, con el desembarco de Ariel Franetovich en esa cartera, debió renunciar. Franetovich, que es apañado por Kirchner, tuvo un duro cruce con Balestrini cuando quiso asumir como senador siendo ministro. Aunque esa pulseada la ganó el matancero, no fue la única vez que Balestrini contradijo a Kirchner. Otro episodio fue la reforma política para la Provincia, pergeñada desde el PJ bonaerense, aunque el ex presidente no se la dejó pasar.
Sin Balestrini en el Senado provincial, no cambiará la relación de fuerzas porque lo presidirá Scarabino, que seguirá teniendo voto como senador y además tendrá la facultad de desempatar, igual que el vicegobernador.
Cristina habló con la familia, con los médicos y se volvió
Mientras era sometido a la segunda intervención quirúrgica, en menos de 24 horas, la presidenta Cristina Fernández arribó al Policlínico General San Martín para saludar a la familia del vicegobernador Alberto Balestrini y acompañarla en este difícil momento.
La Presidenta estuvo en el nosocomio cerca de 20 minutos y se retiró sin hacer declaraciones. Antes de volar hacia la Casa Rosada, dialogó con el equipo médico que atiende a Balestrini, y tuvo la oportunidad de charlar unos minutos con la familia del funcionario kirchnerista.
La Presidenta no fue la única. Durante la mañana de ayer se hizo presente el diputado nacional Francisco De Narváez, que se refirió a Balestrini como "un amigo". El legislador llegó al Policlínico acompañado por los diputados provinciales Jorge Macri y Julio Garro. "Venimos a ver a un amigo y a desearle que se recupere y se reintegre" a sus funciones, añadió De Narváez, que tenía prevista una reunión con los legisladores bonaerenses de Unión-Pro, pero la suspendió debido a esta situación.
Otro de los que se acercó hasta el hospital fue el director general de Cultura y Educación Mario Oporto, aunque prefirió no hacer declaraciones. El intendente de Berazategui, Juan José Mussi, también acompañó a la familia.
Además de la presencia de dirigentes políticos, en la puerta del nosocomio también se apostaron personas que fueron a apoyar al vicegobernador. Incluso, en el partido de fútbol entre Estudiantes y Vélez se desplegó una bandera de apoyo, dado que es hincha fanático de El Fortín.
Scioli no viajará a Washington
Ante el delicado estado de salud del vicegobernador Alberto Balestrini, el gobernador Daniel Scioli no dudó en llamar, cerca del mediodía, a Cristina Fernández para confirmarle que no viajaría junto a la delegación argentina a Washington.
"A lo sumo, si el panorama mejora un poco, podría sumarse a la comitiva el lunes", confió a Hoy un asesor del mandatario provincial. La decisión del gobernador se fundó en la intención de seguir de cerca la evolución de Balestrini, aunque también existe un interés político dado que Scioli no puede darse el lujo de dejar la Gobernación acéfala en momentos en que atraviesa una delicada situación en distintos aspectos, fundamentalmente el financiero.















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