El Intendente Municipal puso en marcha diversos cambios de funcionarios en las últimas semanas. El resultado, un nuevo gabinete más leal a Schepens que ahora irá por las Cooperativas Sociales.
Soltar el lastre
En las últimas semanas, el esfuerzo estuvo puesto en desprenderse de los funcionarios leales a Marcelo Bisogni: así, Schepens tiró por la borda a José Leguiza, a Marcelo Fernández Rousseaux, siguió con Ricardo Argüello y ya trama la salida de Agustín Bordagaray.
Todavía no hay reemplazo para Agustín Bordagaray, ya que el plan inicial de destinar al puesto a Jorge “Gato” Gay quedó trunco cuando empeoró la relación del cuestionado funcionario con el Intendente. En el plan de eyectar más funcionarios, Gastón Mercanzini encabeza la lista para abandonar la Dirección de Cultura.
Salen 3, entran varios
En reemplazo de los funcionarios salientes hubo varios enroques y unas pocas incorporaciones de última hora: Ezequiel Valdunciel asumió la Secretaría de Salud; Ricardo “Dotó” Vales quedó al frente de la Secretaría de Coordinación General; Rocío Aranda Fernández ascendió a la Secretaría de Desarrollo Social y Mario Acuña se hizo cargo formalmente de la Secretaría de Obras Públicas que ocupaba desde las sombras, con una fuerte intervención de Guillermo Benítez, un nombre que tomará protagonismo con el correr de los meses.
Para ocupar los lugares que quedaron vacantes por los corrimientos, Schepens apeló a los jóvenes. Martín Gándara (El Arca Pub) ocupó la Dirección del Hospitalito; Marcos Ayerbe (ex Nuevo Encuentro) asumió la Dirección de Promoción a la Comunidad y se esperan nuevos nombramientos para el Centro Integrador Comunitario, el reemplazo en Cultura y un gran afiche en la puerta de la Intendencia que anuncia “Se busca Secretario de Gobierno”.
Ahora va por Chimento
Con estas acciones, Schepens tiene las manos libres para actuar según sus propias directivas. En esa senda, aspira a concretar uno de los cambios más ansiados para tratar de equilibrar las cuentas municipales: sacar del medio a las Cooperativas Sociales y rediseñar la relación contractual de los cooperativistas con el Gobierno Municipal, sin Enrique Chimento como intermediario. El anuncio desató la ira de Chimento que la semana pasada se despachó con un duro descargo en el que trató al Intendente de “traidor” y “atrevido” (ver El Día Nº 341). Mientras tanto, el nuevo guía jurídico de la gestión, “Dotó” Vales, pergeña un nuevo modelo de contrato para que los cooperativistas pasen a depender directamente del Municipio y dejen de cobrar por la prestación de tareas como Cooperativas. Con esta jugada, el Intendente pretende quitar todo poder de negociación a Enrique Chimento y proponer a los hombres y mujeres de chalecos naranja una mejor remuneración de la que hoy perciben bajo el ala del dirigente social. La maniobra está en marcha y Chimento lo sabe: resta conocer cuál será el grado de resistencia que podrá interponer Chimento, si es que su líder político, Marcelo Bisogni, no lo llama al orden.

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