Cambio de rubro: las estaciones de servicio empezaron a vender sandías

Cambio de rubro: las estaciones de servicio empezaron a vender sandías
Pedir cincuenta pesos de súper y dos sandías ya no es un delirio en el Chaco, donde algunas estaciones de servicio comenzaron a vender esos frutos a modo de protesta por los abusos que soportan por parte de las petroleras, las que restringen los cupos de venta y avanzan sobre los márgenes de rentabilidad de los expendedores.

Ante la imposibilidad de vender combustible libremente, los estacioneros aprovecharon sus playas para ofrecer sandías, una medida alternativa que les permitirá seguir trabajando sin tener que suspender o despedir empleados, si bien la cuestión tiene más bien un valor simbólico como acto de protesta.

Envíos recortados

Los expendedores mencionaron que “en forma unilateral las tres petroleras enviaron menos combustible del prometido” y como consecuencia “las ventas se redujeron notablemente”.

Ante este grave hecho, que pone en peligro fuentes laborales y el abastecimiento de combustible, la Confederación del Comercio de los Hidrocarburos de la República Argentina (CECHA) denunció la práctica ante la Secretaria de Comercio Interior que dirige Guillermo Moreno.

El vocero de Cecha, Raúl Castellano, informó que “ya ni siquiera pretendemos más, por lo menos queremos que nos den lo mismo que el 2009”. Agregó que los estacioneros “la están pasando mal y que el problema es verdaderamente serio”.

Los expendedores denunciaron el incumplimiento de la resolución 25 del año 2006 de la Secretaría de Energía de la Nación que establece los cupos para las estaciones de servicio con contrato de suministro.

Por su parte, el representante de los expendedores chaqueños, Miguel de Paoli, mencionó que la semana fue muy difícil para el sector y muchas estaciones se quedaron sin combustible para la venta.

El retaceo

Los estacioneros graficaron que “en estos momentos las estaciones están recibiendo un 20 por ciento menos de gasoil”, el combustible que usa la producción y el transporte chaqueño.

Este sector tiene a su favor la ley de abastecimiento, que les permite comprar combustible a otras marcas, si demuestran que las compañías con las que tienen un contrato no despachan lo requerido.

Cambio de rubro

De Paoli, expresó que una estación que vende sandías puede resultar “una noticia insólita”, y que en nada “se comparan con las vanas explicaciones que reciben los operadores de estaciones de servicio cuando reclaman a sus proveedores las causas por la cual toman la determinación de bajar los volúmenes de suministro sin razón contractual alguna”.

‘En años anteriores competíamos comercialmente para ver quienes despachaban mayores volúmenes de combustibles mes a mes, y si la cosas siguen así, podríamos organizar una ‘competencia de sandías’ entre todas las estaciones de servicio que no recibimos de manera regular la provisión de combustibles, y pensar para después en alguna otra fruta de estación‘, remató De Paoli.

“Una dotación de 12 empleados categorizados en los distintos puestos previstos en el Convenio Colectivo de Trabajo N°418, y dependiendo de la antigüedad de todos ellos, insume un costo laboral proyectado de 54.000 pesos, y en cálculos rápidos del expendedor, si cada sandía ofrece una utilidad marginal de 5 pesos, el estacionero estimó que cada empleado por día sin expendio al público de combustible deberá vender unas 25 unidades para poder cubrir marginalmente su permanencia en el plantel estable de la estación de servicio”, determinó una fuente consultada.

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