Un cambio en la forma de asimilar críticas

El discurso fue simple y sin más ambiciones que las de dejar en claro que en Salta falta mucho por hacer en materia social.
Los primeros cuatro años no alcanzaron para encaminar a la provincia en la senda del desarrollo y la igualdad que se pregona dentro del modelo kirchnerista, pero Urtubey confía en el apoyo que le dieron los salteños en las elecciones de abril pasado.

Tal vez por ello es que su discurso de ayer ante la Asamblea Legislativa buscó insistentemente señalar las áreas en las que la gestión aparece con debilidades. Seguramente, en esas áreas habrá ajustes y bruscos cambios con la intención de recuperar el tiempo perdido y aproximar soluciones palpables al reclamo de la gente. Tal vez por ello también, Urtubey evitó profundizar y efectuar una reseña sobre su acción de gobierno en los cuatro años que lleva al frente de la provincia.

La lucha contra la pobreza y la inequidad resonaron en varios pasajes de un discurso plano, solo sobresaltado en algunos momentos cuando señaló, por ejemplo, que “la guerra contra el delito y el tráfico de drogas es y será sin cuartel”.

Por lo demás, Urtubey parece plantearse un nuevo mandato con cambios en la forma de asimilar críticas y sabiendo que cuatro años de gobierno, en una provincia como Salta, aportan una experiencia invaluable y que necesariamente debe recorrer ese camino.

“Mi desafío es ser mejor gobernante y escuchar mejor”, dijo en una parte de su discurso. Es desde ese perfil que se replantea el trato con la gente, admite errores y los lleva al plano de las propuestas.

Hay que hacer más hospitales y más escuelas, buscar políticas para mejorar la calidad de vida de cientos de miles de salteños, ayudar al campo, promover la industria y conseguir más puestos de trabajo genuino; un arduo camino como para distraerse en peleas absurdas, motivadas por reacciones intolerantes.

En esa línea, una parte de su discurso causó sorpresa y muchos se preguntaron si salió del protocolo. Abiertamente y frente a la Asamblea, Urtubey se refirió a una nota publicada hace unos días por El Tribuno y de amplísima repercusión nacional e internacional. El caso es el de la nena que fue enviada desde el jardín de infantes a su casa, con un cartel pegado al delantal con la deuda de la cuota escolar. “Una cuota impaga no es un tema para manipular a una nena. Este es un símbolo del salvajismo e ignorancia, pero un vez más los salteños mostraron sus anticuerpos y salieron a defender a los niños”, señaló, antes de felicitar a los medios de prensa por la excelente repercusión. Fue indudable que Urtubey hizo referencia en forma indirecta a El Tribuno, que sacó a relucir la indignante situación a partir de una carta que envió una lectora.

Hay una intención manifiesta del gobernador por cambiar muchas cosas en la provincia, sobre todo aquellas que no están funcionando. Al parecer comenzará por su propia mirada, que pone sobre la crítica constructiva.

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