El secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, José Rigane, señaló que la decisión del Gobierno de terminar con los subsidios para empresas y determinados sectores, en principio, es “acertada” y se corresponde con la realidad. Sin embargo, después, advirtió que supondrá un inmediato cálculo de los costos.
Pero, a continuación, Rigane acotó: “en buena hora que se haya tomado esta iniciativa, aunque, en realidad, esperamos que se pueda implementar bien y que no traiga problemas a la hora de la aplicación, ya que vemos que el sistema es un tanto engorroso cuando va direccionado al usuario”.
En consecuencia, el gremialista repitió: “siempre hemos visto que la forma de resolver el problema es cambiar la estructura tarifaria, que proviene de la década del 90 y los condicionamientos de la convertibilidad”. “Ese marco – subrayó – ha hecho que la tarifa, en su estructura misma, tenga un alto contenido por el que pagan más los sectores populares y los que menos consumen que los que más consumen”.
Y completó: “la prueba que nosotros dábamos para mostrar esta realidad es el cargo fijo y, también, la tarifa estacional, que se aplica en el centro-sudeste y que es absolutamente contradictoria con cualquier política que busque sostener el concepto de energía como bien social, promueva un uso eficiente y premie a quien utilice el recurso de forma más racional”.

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