Miguel Francisco será una vez más candidato a intendente por la izquierda local. Confía en el voto 'joven', que lo ha acompañado en los últimos comicios, y apunta a seguir mostrando el proyecto que representa la fuerza que integra.
Una vez más el nombre de Miguel Francisco encabezará la lista de la Agrupación Rodolfo Walsh para las próximas elecciones. El profesor y político será el candidato a intendente por la 'izquierda' en las primarias de agosto.
El 'Tano' Luis Lioca será el candidato a primer concejal y estará acompañado por Marcos Eguía en segundo lugar, Valeria Ramos en tercer lugar, Adrián Ogando en el cuarto. En lo que hace a consejeros escolares, la lista se inicia con Carina Pérez y sigue con Carla Gerardi.
Lo que sigue es, precisamente, una charla con el máximo referente de ese combativo sector político local.
Hasta último momento no se sabía con qué sector iban a ir aliados y si acordaban o no, debido a los movimientos que hubo a nivel a nacional.
-Si, siempre se dan esos movimientos antes de las elecciones. Nosotros no somos ajenos a eso, de cualquier modo tenemos una relación directa con el MST, que había ingresado en el Proyecto Sur, y que garantizaba las condiciones que la Agrupación tiene como objetivos para las próximas elecciones. En primer lugar, nuestra responsabilidad es que los compañeros de la Rodolfo Walsh formen una lista; tenemos un lugar consolidado y constituido importante en la ciudad de Bolívar. Por lo tanto, logrando el objetivo de que sean respetados como los militantes que son por el MST es que vamos con ellos.
¿Las expectativas para las elecciones son superar lo conseguido en la pasada elección ejecutiva?
-Si tomamos desde 2003 en adelante, cuando me presento por primera vez como candidato a intendente, sacamos 450 votos; en esa oportunidad se dio una polaridad extrema entre (José) Bucca padre y (Juan Carlos) Simón. La izquierda salió tercera.
En 2005, la izquierda creció en las legislativas y se fue a los 760 votos. Pensamos que en la siguiente ejecutiva íbamos a retroceder y eso no sucedió. En 2007 pasamos a los 980 votos.
Por supuesto que las elecciones ejecutivas, donde cambia la intendencia, es mucho más dura que las legislativas; se juegan muchos puestos políticos y otros que no lo son, el sistema político es muy fuerte y eso lo conocemos. El peronismo y el radicalismo juegan y hacen las elecciones con la plata de toda la ciudadanía, con la plata de la caja de la intendencia y los peronistas con la de la caja de la Provincia o de la Nación. Y nosotros lo hacemos con los recursos de los compañeros, que son militantes, o sea que desde el vamos estamos con una diferencia grandísima.
Pero no lloramos por eso, construir una nueva política significa no hacer política con la plata del pueblo. Y en segundo lugar, un concepto fundamental para nosotros como marxistas que somos, es que el Estado es una herramienta en manos de la clase que lo domina. Representamos a los trabajadores, a todos los asalariados, el 70 por ciento de esta sociedad que depende de un sueldo, que no tiene un campo para jugar dentro del sistema ni un súper comercio ni una fábrica. Por eso creemos que los compañeros trabajadores tienen que crear un nuevo espacio, una nueva fuerza para tomar el Municipio y ponerlo en función de los intereses de los trabajadores.
La burguesía, o el peronis-mo y el radicalismo, lo van a poner en función de sus intereses. No es casualidad, ahora se ha destapado un poco todo, lo que ocurre; ¿qué otra cosa iba a hacer la burguesía representada por Simón, Erreca y la otra disfrazada de populis-mo como el peronismo que utilizar el Estado para sus propios intereses. Y eso es lisa y llanamente corrupción, no necesito de un papel en la Fiscalía ni en ningún lado para saber eso.
Si tenés el poder de la intendencia, modificás una Ordenanza para construir un edificio en un lugar donde no podía construirse antes, y encima tu hijo -el del intendente de ese momento- comercia con los departamentos, aunque eso sea legal, es un acto de corrupción. Pero acá los peronis-tas son iguales.
Si queremos que eso se termine, y es lo que le decimos a los compañeros, hay que votar por una opción distinta y esa opción la representamos nosotros en Bolívar.
De a poco ese mensaje ha ido calando en la comunidad, se ve en la progresión en el caudal de votos que obtienen en cada elección.
-Y eso es lo que nos alienta, saber que todo este trabajo de persuasión, de decir 'estamos ante esta situación, nos conviene ir por este camino', da sus frutos. Y no el trabajo de la coacción o de la coerción política, donde se dice 'soy tu jefe y por eso me tenés que votar'.
La nuestra es una política basada en la persuasión; son años de conversación, de discusión, y de mantener una coherencia y transparencia en las acciones. Y eso lleva a un premio por parte de mucha gente; aquí, en este pueblo, en el que muchísima gente está copada por el sistema -porque el clientelismo no pasa sólo por los pobres-, el valor que tiene cada uno de nuestros votos es mayor, cualitativa y simbólicamente.
En esta elección tenés competencia en el voto 'joven'. El 'Flaco' García es profesor en la misma franja etárea que vos y 'Bali' Bucca dice representar al mismo sector.
-El voto 'joven' siempre me ha ido acompañando. El espacio que hemos ganado ha sido precisamente gracias a los jóvenes, que entienden la lucha, nuestra rebeldía contra el sistema. Seguramente tanto 'Bali' como el 'Flaco' tendrán voto joven, tal vez el otro candidato también; pero es cierto que ese voto en la izquierda se nota.
Y en esta elección habrá unos 4000 jóvenes nuevos votando.
-No sé los números, pero los jóvenes están más desprendidos de los manejos políticos. En la última elección tuvimos votos optimistas, de distintas franjas etáreas. Y eso cambia cualitativamente la expresión del voto de la izquierda en Bolívar, muchísima gente empujó para que yo entrara -al Concejo- y eso fue emocionante. Para una fuerza como la nuestra llegar al 11 por ciento, confrontando con fuerzas que poseen aparato, con el poder, es muy gratificante.
Lo importante es que la gente entienda que el nuestro es un proyecto, y desde 2003 en adelante eso se ha ido apreciando. Ese proyecto ha ido creciendo, elección tras elección, y eso es lo que importa.
Se les complica el acceso a las localidades.
-Lo que nos pasa con las localidades es que no tenemos candidatos de allí, un candidato que sea honesto y socialista. Otro de los problemas que se nos presenta es que me ven como el reflejo de un candidato, ya que no tengo contacto directo con los vecinos como para contarles sobre mi trayectoria y la de los que me rodean. La trayectoria personal juega muy fuerte en una elección, más allá de lo ideológico.
Que haya menos debate en el Concejo les favorece. Hay gente que puede querer representantes con perfiles como el tuyo.
-Puede ser. En el '83 estábamos todos más pendientes de la actividad legislativa que ahora, y tal vez había más políticos que concentraban la atención. También hay que tener en cuenta que el estilo de Simón hacia adelante, con el personalismo interesado en otros negocios, acalló el debate en el Concejo.
También hay que tener en cuenta que el pueblo no se compromete demasiado, vota y sale, en líneas generales refuerza el concepto de elegir a los representantes y retirarse, no exige. En la medida en que la gente exija y participe vamos a tener una democracia participativa más profunda, eso lo alentamos permanentemente.
¿Cómo van a encarar el camino de acá a agosto?
-Primero trataremos de llevar nuestra propuesta a la mayor cantidad de compañeros posible, un laburo bastante importante. Hay que organizar todo eso, un trabajo bastante intenso, hay que caminar mucho los próximos meses para poder llevar un papel puerta a puerta.
¿Ayuda en términos de visualización las boletas de colores?
-A mí me gustaba el rojo, pero se dice que el verde es color esperanza -a la izquierda le toca el verde-. Pero creo que va a facilitar las cosas, tanto para nosotros como para las demás fuerzas.
Lo que me parece terrible de las primarias, en la provincia de Buenos Aires, es que terminan siendo unas internas de 320 millones de pesos y sin ser internas. Eso es una barbaridad.
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