Cambia perfil de inversores en ladrillos

Los departamentos en Nueva Córdoba ya no son el único objeto de deseo de los ahorristas. Ganan fuerza las casas de barrios aledaños al centro y los locales comerciales o de oficina, que dejan una mayor rentabilidad.
El boom inmobiliario que vivió la ciudad de Córdoba entre los años 2005 y 2007 tuvo una especie de "vedette" que acaparó toda la atención de los inversionistas: los departamentos ubicados en el barrio Nueva Córdoba. Ahora, luego de la crisis entre el campo y el gobierno de 2008 y la recesión internacional que afectó los últimos dos años, el sector está comenzando a retomar un ritmo de actividad similar al de las mejores épocas, aunque con una diferencia: Nueva Córdoba ya no es el único objeto de deseo de los ahorristas.

Así lo reveló a LA MAÑANA el presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de Córdoba (Cacic), Juan Carlos López, quien expresó que en el último tiempo "se ha diversificado el mercado, debido a la necesidad de los clientes de mejorar la relación entre inversión y rentabilidad". "El fenómeno se ha dado a raíz del amesetamiento que sufren los valores de los alquileres, a raíz de que el poder adquisitivo de las familias ha disminuido a la vez que los gastos paralelos a los alquileres, como expensas o servicios, se han incrementado muchísimo. Del otro lado, las casas están dando mayor ganancia", agregó.

Concretamente, una vivienda en un barrio de clase media con todas las comodidades, como Alta Córdoba, San Martín, Alto Alberdi o Poeta Lugones, tiene un valor de venta de entre 50.000 y 70.000 dólares, similar a lo que cuesta un departamento en Nueva Córdoba, Alberdi o General Paz. La diferencia aparece a la hora de los alquileres: el valor promedio para los departamentos oscila en los 1.000 pesos, mientras que por una casa no bajan de $ 1.500. Además, la perspectiva es que los alquileres de las casas sigan subiendo por la escasa cantidad disponible, mientras que en los departamentos la oferta se renueva frecuentemente.

"Hoy en día los inversores son mucho más inteligentes y vienen más preparados. Observan todo el mercado y prefieren aquello que les da más rentabilidad, no como antes que Nueva Córdoba era el único objetivo", analizó López.

Ampliando este concepto, el operador Sergio Villella mencionó que esta situación se debe a un cambio en el perfil de los inversores en ladrillos. "Antes el inversor no miraba tanto la renta sino que buscaba el resguardo de su capital; el crecimiento desmedido del mercado fue por una transformación de dólares en ladrillos. Ahora, en cambio, hay un inversor que observa más la rentabilidad y por eso se arroja eventualmente a una casa de barrio por la que gasta más o menos lo mismo, pero obteniendo un puntito de renta mayor", continuó.

Villella sumó además que no sólo los inversores "pequeños" están modificando sus preferencias, sino también los más grandes que en lugar de departamentos están optando por adquirir complejos de locales comerciales y/o oficinas que también generan una mejor ganancia, aunque tienen el problema de estar atados a los vaivenes de la evolución de la economía. "La realidad es que ha mejorado la calidad de los inversores inmobiliarios. Ahora son estudiosos y competitivos como antes no lo eran", concluyó Villella.

Comentá la nota