Camau y Ricardo no se dan tregua

Mientras el Gobierno pugna por obtener el aval a los empréstitos, el Intendente sigue juntando voluntades para quebrar los dos tercios. La Justicia provincial quedó en el medio de la disputa, con fuertes avances desde el poder central. La preocupación existente puertas adentro de la Justicia se extendió a la Legislatura.
Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe", pontificó días atrás la senadora nacional, Josefina Meabe cuando se refirió a la necesidad de ordenar la Justicia, dando respuesta los propios correntinos a la situación que atraviesa.

Horas atrás, el Presidente del Consejo Superior de Colegios de Abogados se refirió en términos extremadamente críticos, poniendo el acento también en la necesidad impostergable de que el Consejo de la Magistratura y el Jury adecuen su funcionamiento.

Días atrás, el diputado nacional Ríos habló de lo acontecido en ‘99. La falta de reflejos de la dirigencia correntina pareciera, en este aspecto, ser una constante.

En aquellos días se instaló con tiempo aquello de que con Pedro a la cabeza o con la cabeza de Pedro.

Pasaron las semanas y las respuestas no se dieron, poniendo las cosas en un punto de no retorno.

Meses después sucedió lo mismo cuando desde el Poder Legislativo se intentó un giro con la nominación de Carlos Tomasella como sucesor de Hugo Perié, quedando la Provincia con dos gobernadores.

La puja sobre el abismo terminó como era de esperar. Los tapones saltaron. El botón rojo se accionó disparando lo que fue la Intervención Nº 17 en la historia institucional de los correntinos.

La premonición de la senadora Meabe respecto al cántaro adquiere actualidad. La dirigencia debe entender los límites que marca la prudencia y saber diferenciar los planos de la disputa sin llegar a puntos de los que es difícil volver.

La situación crítica que atraviesa la Justicia de Corrientes amerita decisiones de fondo, oportunas, dentro del marco de las propias instituciones provinciales.

No pareciera haber margen para seguir tensando la cuerda.

La forma cómo se desenvuelve la Corte provincial y la manera cómo se llega a despachar sentencias son datos de la realidad que nadie discute.

La falta de garantías y de transparencia es patética, y por sí sola obliga a que los otros poderes del Estado concurran, en el marco del equilibrio y las responsabilidades del sistema, a dar respuesta.

La Legislatura en este contexto está en deuda. El bloqueo al sistema de contrapesos institucionales se da precisamente porque no funcionan los resortes que hacen a los equilibrios.

En este marco, la cuenta regresiva está abierta. No pocos son los que creen que el tiempo se consumirá en las contradicciones propias de los que por ver el árbol no ven el bosque.

En las últimas horas trascendió que el Presidente del Superior Tribunal fue denunciado por abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público. En manos de la Fiscalía está el instar a la investigación para determinar dentro del marco de las garantías para las partes, la veracidad o no de la imputación.

En este contexto, particularmente enrarecido y conflictivo, quizás lo peor sería bloquear el sistema dentro del propio Poder Judicial.

Puertas adentro del mismo hay preocupación por posiciones extremas, casi fundamentalistas que, originadas en el Ministerio Público, han puesto demasiada tensión en el ambiente.

La inmensa mayoría de magistrados y funcionarios de la Justicia provincial vive con preocupación la situación que ha venido planteando con señales claras de una toma de distancia que, hasta ahora, no ha sido suficiente para desactivar la presión acumulada.

El diputado nacional Ríos puso la mira en el accionar de los fiscales que actúan como brazos ejecutores de movidas que descalifican la imagen de la Justicia en su conjunto.

LOS CRÉDITOS,

A MEDIA MÁQUINA

El Gobierno puso freno al avance del tratamiento parlamentario, tanto en el Senado como en Diputados. En la Cámara alta, el empréstito de mayor monto pareciera haber quedado a la espera de la suerte en Diputados del crédito para las intendencias.

En la Cámara baja, el oficialismo dejó pasar una semana. Al demorar el ingreso pareció quedar en evidencia que antes de avanzar se prefiere ordenar la tropa. Para el oficialismo la cosa no está perdida.

Quizás se ha reparado, tardíamente, que hubiera sido más prolijo y efectivo la presentación del proyecto previo consenso con los legisladores del propio oficialismo, o afines.

Se siguió la política del hecho consumado, y ahora se están viendo las dificultades. Salvo el PJ y el autonomismo, las opiniones no han sido definitoriamente en contra.

El Gobierno espera encontrar un espacio para el diálogo, aunque en los hechos, el empréstito está con pronóstico reservado.

Aun así, en el Gobierno hay optimismo de poder remontar la cuesta.

Un dato que no pasa desapercibido es el contexto de la política nacional, y de la realidad en que se desenvuelve el mercado financiero internacional.

Tanto Córdoba como Buenos Aires han rebotado en sus intenciones de tomar dinero.

La coyuntura es particularmente compleja. Aun con habilitación legislativa, no le sería fácil al Gobierno de Corrientes avanzar, y menos hacerlo en condiciones lógicas para una provincia que hoy exhibe una solvencia financiera que no muestran otras provincias vecinas que, como el Chaco o Formosa, están en el horno con severos problemas de caja.

En el caso del Chaco, la situación de las finanzas públicas ha comprometido seriamente al propio banco oficial, que registra una acreencia con la Provincia de alrededor de mil millones de pesos.

No es un hecho menor que tiempo atrás, la Provincia de Corrientes contribuyó para auxiliar al banco de la vecina provincia posibilitando el pago de la planilla salarial.

EL ANUNCIO DEL

PAGO DEL AGUINALDO

El Gobierno ha hecho pública la decisión de pagar el medio aguinaldo a mediados del mes que se inicia.

No es un hecho menor en el marco de la realidad que muestran otras provincias.

Según las proyecciones oficiales, el pago de salarios está garantizado se haga en término por los siguientes meses hasta la conclusión del mandato.

Ésta es, sin duda, una de las fortalezas del Gobierno provincial para una provincia que, como Corrientes, gira en torno a los recursos que se generan desde el empleo público.

Está claro en este sentido el malhumor que genera la demora en el puntual pago de la planilla salarial.

De ahí la conveniencia de extremar la prudencia a la hora de asumir compromisos a futuro que acoten los niveles de la Coparticipación Federal, sin que ello implique la necesidad de priorizar la ejecución de impostergables obras que hacen al desarrollo provincial, prioritariamente en el área energética.

LA NEGOCIACIÓN

CON LOS DOCENTES

Otra de las cuestiones siempre difíciles para cualquier gobierno es la de la relación con los gremios docentes. En este orden, la actual administración pareciera haber encontrado el grado de ductilidad como para no tensar en demasía la cuerda. El aumento que se dispondría estaría en este contexto de administración de las realidades, y hasta el momento sólo pareciera tener la resistencia de uno solo de los seis gremios docentes.

El Suteco, históricamente el más combativo, ya anunció su adhesión a la marcha prevista en conjunto con la CTA y la CGT para el próximo viernes 8.

PANORAMA NACIONAL

La escalada del dólar y la pelea contra la inflación aparecen como los principales problemas a resolver por el Gobierno nacional.

El impacto en el corazón y en la emoción de los argentinos es directo. De ahí la justificación de esa nueva expresión surgida después de tantos años que ha encendido una luz amarilla en el tablero del poder nacional.

Uno de los aspectos centrales que siempre ha cuidado el kirchnerismo es el control de la calle. Las expresiones populares cobran en este cuadro una importancia fundamental.

A la acción de la televisión, que ha modificado la forma de hacer política tradicional, se ha sumado en estos últimos tiempos el efecto multiplicador de lo que son las redes sociales, un instrumento que la tecnología ha brindado y cuya primera manifestación pública en el país se dio el último jueves, con el cacerolazo que se dio en distintas zonas de la Capital Federal.

Comparar lo que fueron las grandes movilizaciones del ‘45 o del ’55, cuando no había estas herramientas, con lo que sucede ahora es parte de las nuevas formas de hacer política.

Carlos Menem llegó al Gobierno en el ’89, después de catorce años de campaña ininterrumpida en una cruzada que lo llevó pueblo por pueblo a lo largo y lo ancho del país.

Las respuestas populares en el retorno de la democracia, allá por el ‘82-‘83 eran muy distintas a la de estos tiempos.

Había una efervescencia por la participación. Los actos públicos llevaban multitudes. Tanto el peronismo como el radicalismo supieron interpretar esas ansias de amplios sectores de la población que apostaban por la normalización de las instituciones.

El perfil del candidato elegido fue la característica distintiva que posibilitó al radicalismo volver a los primeros planos de la política nacional, con una elección memorable que le permitió lograr no sólo cantidad de gobernaciones, sino una amplia mayoría en ambas cámaras y enorme cantidad de intendentes y concejales a lo largo y lo ancho del país.

El alfonsinazo fue la expresión de esa gesta que tuvo en Raúl Alfonsín al hombre que supo interpretar, con un sesgo más popular, las expectativas de millones de argentinos que no lograron ver en la fórmula Luder-Bittel la expresión renovadora que los tiempos exigían.

Ese recitar del preámbulo, aparición tras aparición, fue como un mensaje al corazón y a la emoción de los argentinos.

Hoy, los tiempos muestran otra forma de expresión. Las campañas son distintas.

(Viene de la página 5)

Los punteros tradicionales han perdido ese plus valor que supieron tener por años. Los propios partidos y las organizaciones gremiales han dejado de ser el vehículo natural.

Hoy priman las alianzas. La conformación de esquemas superadores donde el candidato cobra un sentido distinto, y donde los medios adquieren, por la velocidad de la transmisión del mensaje, una importancia que antes no tenían. Como correlato de esto se aprecian las enormes dificultades para movilizar espontáneamente a las multitudes que puedan dar el marco a la aparición de los candidatos.

Se ha optado por las movilizaciones impostadas, donde se crea una escenografía tan artificial que desvirtúa en esencia su significado.

Ahora son los aparatos los que pugnan por movilizar. Se apela al clientelismo. A las micros pagos. A los choripanes y a los conjuntos musicales que aseguran la presencia de la gente en los actos.

LA OFENSIVA

CONTRA MOYANO

La decisión del Gobierno nacional de producir el recambio en la cúpula cegetista está tomada desde hace tiempo. La Señora, o la Doctora, como la llaman a Cristina en la intimidad del poder, hará lo que sea necesario para asegurar el desplazamiento del líder camionero, quizás uno de los pocos dirigentes que se plantó, y de malas formas, frente al poder presidencial.

En las últimas horas, un histórico del gremialismo, el ex duhaldista Luis Barrionuevo ensayó otra voltereta, de las muchas que protagonizó a lo largo de su carrera sindical. Próximo a los 70, «Luisito» salió a plantear la posibilidad de acercarse a Moyano para sostener el embate de la Casa Rosada.

Con apoyos que van y que vienen, la suerte de Moyano sigue en el limbo. En su debilidad está su fortaleza, y en su fortaleza está su debilidad. La ferocidad de la ofensiva gubernamental sumada a la situación del sector asalariado, en vísperas de unas paritarias que no terminan de arrancar, constituye un combo que torna impredecible el desenlace futuro.

Algo parece claro. Moyano no resignará la conducción sin dar batalla, y en ese contexto no debería descartarse que se formalice la ruptura de la central obrera.

UN PROYECTO DEL

QUE MUCHO SE HABLA

En el cristinismo no hay dudas de que la posibilidad de una reforma constitucional está en los planes de la Señora. No ha dicho que no, tampoco que sí.

En este marco cobra importancia decisiva el resultado de las elecciones nacionales del medio tiempo previstas, según la Ley, para el último domingo de octubre.

El análisis de la actual coyuntura económica, y su proyección a futuro hacen que no se descarte la posibilidad de reeditar la experiencia de 2009, cuando se modificó la Ley que fija fecha para las elecciones nacionales.

Nuevamente se apelaría a la fecha de junio, esto es que a un año vista, podría estar votándose en todo el país para diputados nacionales.

Ello, para el caso de Corrientes tendría significación. De confirmarse la especie, lo más probable es que el cristinismo pida al Intendente de la Capital que encabece la lista de candidatos, como forma de asegurarse la mayor tracción de votos.

Se trataría, en este caso, de una candidatura testimonial que a la vez serviría para instalar con mayor fuerza las chances provinciales del delfín presidencial.

Un sondeo realizado al más popular de los chamameceros, Mario Bofill, indicó que él mismo no se siente bien con una responsabilidad fuera de su Provincia.

Esta política antes señalada la aplicaría el cristinismo en otros distritos. Siempre con la intención de apelar a las figuras más taquilleras que le brinden al Gobierno las mejores posibilidades.

La actual composición de ambas cámaras del Congreso de la Nación hace viable esta iniciativa. Se descarta una rápida aprobación de un proyecto en este sentido. Es más, en la oposición hay ya una toma de conciencia de que el adelantamiento es una posibilidad cierta.

LA ECONOMÍA EN LA MIRA

Para el Gobierno, el análisis pasa por la evolución de los indicadores de la economía. Se sigue con especial atención la política devaluatoria que siga el Brasil, lo cual cobra importancia por ser uno de los principales países que negocia con la Argentina.

La disparada del dólar blue (azul) preocupa al Gobierno en cuanto establece una brecha con el cambio oficial que da lugar a operaciones marginales de difícil control.

Aun así, la idea de la conducción económica es la aceleración progresiva del ajuste de la paridad cambiaria para cerrar el año en los cinco pesos que se considera una relación de equilibrio que torna competitiva la presencia argentina en los mercados internacionales.

Una de las cuestiones que incide en la planificación de la economía pasa por la menor cosecha esperada como consecuencia de los factores climáticos que ha soportado el campo en los últimos meses.

Los ingresos por exportaciones agropecuarias podrían reducirse en alrededor de cinco mil millones de dólares (U$S5.000.000.000) lo cual produce un bache significativo que obliga a replantear los números de la economía.

En otro orden, la presión de los gobiernos provinciales para la liberación de recursos que permitan atender el pago de sueldos es otro dato de la realidad, como lo es la recurrente búsqueda por parte de las administraciones locales de fondos frescos en un mercado que está muy demandado y poco ofrecido, con altísimas tasas de interés.

La carencia de recursos presupuestarios ha puesto a la obra pública en jaque. Se siguen con las obras ya en curso, en tanto que las no iniciadas están con pronóstico reservado.

Otro de los rubros que genera preocupación es el inmobiliario. Se habla de una fuerte desaceleración del impulso que, desde hace tiempo, tiene el sector. Contribuye a ello el impacto de la suba del dólar, sumado a las notables complicaciones que existen para su compra, todo lo cual ha repercutido con fuerza en el mercado inmobiliario.

La desaceleración de la construcción tendrá incidencia, si se produce, en los niveles de actividad por el dinero que se mueve y por la gente que se ocupa.

La demora en la discusión paritaria se vincula estrechamente con la irresuelta disputa en la central obrera. Aun así, el Gobierno se mantiene firme en que los incrementos no superen la banda establecida entre el 18 ó 21 por ciento, entendiendo que con ello contribuye a desacelerar el proceso inflacionario.

LA CARNE, EN PICADA

El propósito de combatir la inflación encuentra en el sector de las carnes un sostén decisivo. Los precios se han literalmente derrumbado, con el agravante de que las operaciones que se habían institucionalizado como de contado absoluto han vuelto a prácticas anteriores, donde los plazos y la incertidumbre del cobro se han generalizado.

A ello se suma la crítica situación del sector de los frigoríficos, que operan en sus mínimos niveles cuando no han cerrado, que es la suerte que han corrido muchos de ellos a lo largo y lo ancho del país.

Argentina ha perdido presencia en los mercados internacionales en los que ha sido superado notoriamente aun por Paraguay y Uruguay. Las restricciones a las exportaciones, sumadas al tipo de cambio y a la falta de una política sostenida en el tiempo, han hecho que el país relegue posiciones progresivamente.

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