El intendente capitalino dice que ya se venía trabajado en un mecanismo para reprogramar la enorme deuda de la comuna que dirige, pero el titular de la cartera asegura que "más no se puede hacer" para ir más rápido porque el plan federal tiene sus tiempos.
Ayer, en este sentido, mientras el intendete "Camau" Espínola confiaba en que se le daría el mismo trato a la jurisdicción que conduce, desde la cartera de Hacienda provincial se pedía paciencia para instrumentar una operatoria de esas características por los tiempos de la norma.
"Con el gobierno provincial antes que salga esto (el Plan de Desendeudamiento Federal) estábamos buscando un mecanismo para poder refinanciar; ambos deberíamos trabajar en conjunto y seguramente la provincia va acompañar tras la refinanciación de la deuda al municipio. Yo tengo buen y permanente dialogo con el gobernador y el Ministro de Economía siempre en el marco de trabajar en conjunto con los correntinos", señaló el intendentge, para advertir que "Corrientes ha tocado fondo y hay una realidad: de cualquier manera va a ver iniciativa del Poder Ejecutivo para el municipio pueda refinanciar también su deuda", dijo.
A todo esto, Vaz Torres, que ya la semana pasada elevó a la Nación la intención de Corrientes de adherir al programa de reestructuración de los pasivos hasta 2030, se escudó: "No podemos ir más rápido de lo que establece la norma, son diez días para recoger las adhesiones de las provincias, hay que calcular el estado de las deudas, no podemos hacer más cosas para ir más rápido", se excusó.
Recientemente se conoció un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el cual indica que Formosa es, del NEA, la más beneficiada con la reprogramación de la deuda decretada por Cristina Fernández, ya que sus las acreencias con la Nación representan un 88% de su deuda; para Corrientes, en tanto, es el 83%. Para Misiones y Chaco representan el 80%.
El análisis del IARAF, determinó que las cuatro provincias poseen una deuda consolidada de casi 14.500 millones de pesos, de los cuales casi $ 12.000 millones (82,7%) está en manos del Fondo Fiduciario de Desarrollo provincial, y que, en montos, Corrientes es la menos endeudada de la región, más cuando en los dos ejercicios anteriores no obtuvo refinanciación de los pasivos, es decir pagó todos sus vencimientos.

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