La ola de calor no da tregua y se agrava la situación por la sequía

Las altas temperaturas continúan en todo el país. La máxima en Olavarría superó este jueves los 36 grados y recién la próxima semana se registrarían lluvias en la región. Crece la preocupación en el sector agropecuario por la falta de agua.

Continúa la ola de calor en el territorio argentino, con temperaturas que oscilan entre los 32 y los 35 grados, según los registros pasado el mediodía, mientras que se agrava la situación por la sequía en los sectores rurales.

La máxima anunciada para el viernes en Olavarría es de 33 grados, y está previsto que las condiciones se mantengan por lo menos hasta la próxima semana, cuando se registrarían algunas lluvias en la región.

Poco antes del mediodía, los termómetros ya marcaron temperaturas superiores a los 30 grados en las principales ciudades: la máxima en Olavarría venció los 36 grados (36,8º); Azul (35); Bahía Blanca (37,7); Bolívar (34); Pehuajó (36); General Pico (36,2); Santa Rosa (37,9) y Junín (34,7), entre otras.

El escenario aumenta la preocupación entre los productores rurales de las mencionadas regiones y otras zonas del país que se dedican a la cosecha de granos y a la cría de animales para el consumo.

La falta de lluvia provoca en lugares del interior del país una de las peores sequías de los últimos años y la problemática ya impactó, por ejemplo, en los precios de la soja en el mercado internacional.

Al respecto, desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires advirtieron en su perspectiva agroclimática que el fenómeno “La Niña” ingresa en su etapa decisiva.

“La campaña agrícola 2011-2012 está desarrollándose bajo la influencia de un segundo episodio consecutivo de La Niña, que prolonga el episodio de signo similar que afectó a la precedente, lo cual genera un fuerte temor de que pudiera repetirse una sequía general, como la experimentada durante el ciclo 2008-2009”, estimó el informe.

El especialista en agroclima Eduardo Sierra aclaró que “La Niña entra en su etapa decisiva”. Durante la primera parte de la primavera, la intensidad de “La Niña” fue moderada por la persistencia de un amplio foco con aguas cálidas, ubicado en el Atlántico, que actúa como factor compensador, “mejorando el aporte de humedad hacia el interior del continente Sudamericano”.

“Gracias a ello, las lluvias de octubre y la primera quincena de noviembre fueron abundantes, permitiendo una buena implantación y arranque de los cultivos de verano, generando una sensación de optimismo entre los productores y técnicos”, dijo Sierra.

Pero, tal como es normal en la mayoría de los episodios de “La Niña”, las precipitaciones de la segunda quincena de noviembre y la mayor parte de diciembre fueron escasas, “siendo acompañadas por fuertes calores, que provocaron una elevada evapotranspiración, consumiendo las reservas de humedad en la mayor parte del área agrícola nacional”.

“Esta evolución reavivó el temor de que pudiera repetirse un impacto negativo como el registrado en la campaña 2008/2009, generando una sensación de alarma en gran parte del sector agropecuario argentino”, reveló el experto.

Comentá la nota