Tal como lo había pronosticado la semana pasada, la provincia de Tucumán comenzó a soportar desde las primeras horas de 2012 un elevado registro de la temperatura ambiente, que acompañada con un altos porcentajes de humedad ha transformado que se vivan jornadas casi insoportables.
De acuerdo con el informe emanado por el Servicio Meteorológico Nacional quienes no pudieron viajar a centros de vacaciones, y se tuvieron que quedar en la provincia, deberán, por lo menos en la primera quincena, este tipo de condiciones climática
La ola de calor prolongará hasta los primeros días de la próxima semana.
Con esta primera oleada de calor extremo de 2012 se esperan temperaturas superiores a 35º, con sensaciones térmicas que se elevarán por encima de 40º.
Para el viernes 6 y el próximo fin de semana están anunciadas algunas tormentas, aunque las temperaturas elevadas no bajarán.
Pero la provincia de Tucumán no será la única afectada por esta ola de calor ya que el calor afectó ayer a una muy buena parte del territorio nacional.
Los picos de mayor temperatura se concentraron en las provincias del Noroeste y el Centro Oeste. En las zonas más calientes de ayer las temperaturas rondaron los 40°.
En la capital riojana, por ejemplo, el termómetro llegó a marcar 40,2° y la máxima sensación térmica fue de 46,6°. Mientras que en San Juan Capital (39,9°), San Martín, Mendoza (38,9°), la capital neuquina (38,2°) y Bahía Blanca (38,1°) también el calor se sumó a la modorra del feriado
Los efectos no deseados del calor
Cuando la temperatura es excesiva, el cuerpo puede manifestar: arritmias cansancio, mareos y pérdida de conocimiento, por lo que es importante mantenerse hidratado, evitar las actividades bruscas y cuidarse del calor en las horas pico, especialmente los niños y ancianos.
Con el aumento de la temperatura, también suben los riesgos para la salud. Si el corazón está sano, no sufre el calor, ni se afecta más que cualquier otro órgano. En cambio, si está enfermo, la perdida de líquido, provocada por las altas temperaturas, puede generar arritmias, y pérdidas de conocimiento por la baja súbita de la presión arterial, habitualmente secundaria a los medicamentos ingeridos y no exclusivamente debido a la enfermedad cardíaca.
El calor y el sol no afectan directamente al corazón, pero sí la vasodilatación que produce en la piel, genera un aumento del trabajo cardíaco que puede llevarlo a la descompensación en cardiópatas. Además, hay que saber que, cuando el calor es excesivo, hay un aumento de la transpiración por lo cual se pierde agua y minerales y puede haber hipotensión.
Al manifestar síntomas como: exceso de sed, escasa cantidad de orina, cansancio excesivo, palpitaciones, ante lo cual si no cedieran con la simple ingesta de agua con minerales y reposo se debe consultar con un profesional.
Por todo ello, se aconseja:
* Evitar el sol y las horas de calor pico, y hacer ejercicio físico durante esas horas.
* Usar ropa liviana (no aprovechar el calor para transpirar con mucho abrigo y así bajar de peso)
* Tomar líquidos en forma generosa. Aquellos pacientes con tendencia a la retención de líquidos o que están recibiendo medicamentos diuréticos, deben consultar con su médico.
* Ingerir comidas livianas y frescas; dando preferencia a las ensaladas y frutas frescas, dejando de lado las comidas grasosas y pesadas. Tener cuidado con el alcohol.
Según los especialistas, todas las actividades físicas bruscas pueden ser desencadenantes de un infarto. El verano de por sí, no impone riesgos a los enfermos cardíacos y operados, por el contrario el calor moderado es beneficioso para la salud cardiovascular.
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