Cielo despejado, playas concurridas y llegada incesante de turistas fue la postal de Mar del Plata en el inicio del nuevo año. Todavía rugen en la memoria de los marplatenses los motores del Dakar.
El cielo despejado marcó al primer día del año, con temperatura en ascenso que invitó sin dudas a ir a la playa para ayudar a despertar después de una noche de fiesta. Poco a poco, la costa -todavía vallada- se fue poblando de caminantes que intentaban desprenderse de parte de lo ingerido en la noche vieja y de deportistas que cumplían con su rutina cotidiana.
Las buenas condiciones climáticas estuvieron empujadas por el viento norte, que permaneció de ese cuadrante durante toda la jornada y ayudó a que la sensación de calor fuese superior a la temperatura registrada. El Servicio Meteorológico informó que la máxima de ayer fue de 30º a las 13.15, mientras que la mínima se registró a las 5.10 con 16º.
En tanto, para hoy, el pronóstico indica algo a parcialmente nublado, con viento del sector noroeste que cambiará por la tarde hacia el sudeste, lo que provocará cierta inestabilidad y leve descenso de la temperatura. Se estima que la mínima rondará los 16º y la máxima podría llegar a los 26º.
Movimiento
Y en la ruta se notó, después de media mañana, un intenso movimiento vehicular que generó cerca del mediodía el paso de "unos 2.500 vehículos por hora" por el peaje de Samborombón, de los cuales unos 1.600 tenían como destino final a Mar del Plata.
En la Terminal de Omnibus también hubo incesante movimiento, con la salida y llegada de más de quinientos servicios diarios, sumados los estables con los adicionales.
Los picos de llegadas -mayoritariamente desde Buenos Aires y el Gran Buenos Aires- se registraron después del mediodía, dándole forma ya a un ritmo veraniego.
Habitualmente se mueven 20 servicios por hora entre llegadas y partidas, pero ayer se llegaron a registrar 42 en determinados horarios.
Ya en este mes, diariamente en la estación hay un movimiento de "700 micros, entre egresos e ingresos y los picos máximos se dan durante los recambios de quincena, cuando se llega a los mil", explicaron desde la torre de control.
Buena concurrencia
Dándole continuidad al excelente comportamiento turístico del último mes del año, desde el sector hotelero reconocieron que en los establecimientos de 4 y 5 estrellas hubo una ocupación promedio de "90 por ciento", lo que resultó "superior a comparación de otros años, especialmente en este fin de año", señaló el vicepresidente de la Asociación Empresaria Gastronómica Hotelera local, Eduardo Palena.
Es que siguiendo la tendencia, creciente, de años anteriores de adelantar las vacaciones y pasar las fiestas junto al mar, esta vez se sumó el fenómeno Dakar, que no sólo acercó a "La Feliz" a los deportistas y sus acompañantes, sino también a fervorosos espectadores de otras latitudes.
En tanto, desde los balnearios respiraron aliviados por el buen clima, lo que los esperanza para concretar los alquileres de los espacios de sombra que tienen libres, ya que tenían rentada la mitad de la oferta.
Con el calor, la demanda aumenta, es lo que sugieren los empresarios del sector, que esperan cerrar los contratos pendientes cuanto antes. En la opinión de los conocedores, este retraso en la concreción de los alquileres se debió a que durante la primera mitad de diciembre el clima no ayudó.
En este sector también se sintió la influencia del Rally Dakar, sobre todo en la zona de Playa Grande, especificaron. Con el asueto de hoy, esperan que comience a regir la temporada alta.
En tanto, desde el sector inmobiliario se mostraron optimistas y pidieron paciencia hasta el lunes para poder hacer un balance, pero consideraron que "más o menos los niveles de ocupación son similares a los del año pasado en esta época".
Fiesta popular
El sábado a la tarde, la ciudad fue sede de una fiesta tuerca, con la participación multitudinaria del público que se agolpó a lo largo de los 6 kilómetros que separan la Base Naval de la plazoleta Almirante Brown, para presenciar en vivo la largada simbólica del Rally Dakar.
Todo el Boulevard Marítimo, vallado para seguridad del público, se constituyó en el escenario ideal para observar una ceremonia totalmente novedosa para la ciudad. Y, tanto marplatenses como turistas, se volcaron a las calles para ver pasar las máquinas.
Con la complicidad del clima, con cielo despejado y una temperatura máxima de 26º6 y viento norte y noreste, la gente se fue instalado a lo largo de la costa, mientras que otros tantos se ubicaron en la plaza Colón para presenciar en primera instancia la actuación de la Guardia Nacional del Mar.
Antes del comienzo del desfile de las máquinas, muchas camionetas de distintos auspiciantes regalaron a la concurrencia distintos elementos de merchandising, como calcomanías, caps y parasoles de cartón. Todo fue agradecido por la gente que, con los brazos en alto, bregaban por llevarse un premio a casa.
El Ente Municipal de Turismo (Emtur) ostentó su propio espacio VIP, con sillas sobre una tarima para poder ver sin problemas el espectáculo, además de servir bebidas y un catering.
Además del presidente del Emtur, Pablo Fernández, acompañado por su mujer y sus hijas, dijeron presente el titular del Concejo Deliberante Ariel Ciano y su padre, el periodista Vicente "Cholo"; el director de Transporte de la Municipalidad local, Guillermo Iglesias; el ex automovilista "Titin" Fiorda y su mujer Lili; el gerente de Canal 8, Pablo Breitman; la ex patinadora Nora Alicia Vega; el empresario Curzio Benedetti; y la Reina Nacional del Mar y sus princesas.
Por allí también pasaron varios de los artistas que están trabajando en la temporada teatral, como Sergio Gonal, Fátima Flores, el joven cantante Matías Yofe y el inefable Matías Alé, que si bien está trabajando en Carlos Paz, llegó para este evento.
El clima estuvo del lado marplatense, ya que las buenas condiciones empujaron al público a permanecer al aire libre. Cuando el cuarto menguante ganaba densidad sobre el cielo, aparecieron los camiones, últimos del desfile pero primeros en materia de aplausos y festejos.
José Luis, oriundo de Pergamino, se había instalado junto a su mujer e hijos al final de la avenida Colón, cuando se junta con Boulevard en una especie de "previa de noche vieja", ya que se considera tan tuerca que "vinimos a pasar la fiesta a Mar del Plata por la largada del Dakar".


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