Por el calor y la escasez de agua, la gente se concentra en el azud

Nuevamente los riocuartenses que están en la ciudad, y los que la visitan, eligieron el río para soportar los 32 grados de máxima que se registraron ayer y refrescarse en el espejo formado debajo del puente
El azud es el lu­gar con­vo­can­te pa­ra los rio­cuar­ten­ses que es­tán en la ciu­dad y las per­so­nas que la vi­si­tan, ya que el es­pe­jo de agua que for­ma de­ba­jo del puen­te ca­rre­te­ro, es el úni­co es­pa­cio don­de se pue­den ba­ñar de­bi­do a la se­quía que ha re­du­ci­do a hi­los de agua el res­to del cau­ce del río Cuar­to.

Des­de la ma­ña­na y has­ta la tar­de de ayer se vie­ron fa­mi­lias com­ple­tas lle­gar al río pa­ra ha­cer­se un asa­do, unos cho­ri­panes o co­mer unos sand­wi­ches a la ori­lla del río pa­ra ha­cer fren­te al ca­lor que hi­zo as­cen­der la tem­pe­ra­tu­ra a 32 gra­dos de má­xi­ma.

He­la­de­ri­tas y bol­sas con be­bi­das ate­nua­ron el so­fo­can­te día que obli­gó a sa­lir de los ho­ga­res pa­ra res­pi­rar un po­co de ai­re fres­co de­ba­jo de los ár­bo­les. Los más osa­dos se ten­die­ron al sol pa­ra bron­cear­se y mo­jar­se en el agua del río Cuar­to, que co­mo po­cas ve­ces se ha vis­to, só­lo ocu­pa es­tre­chas fran­jas en me­dio de la are­na y los yu­yos.

Tam­bién hu­bo nu­me­ro­sos gru­pos que se sen­ta­ron en tor­no del ma­te y los chu­rros que pa­sa­ban ven­dien­do, tras una zam­bu­lli­da en el azud, que reu­nió a gran­des y chi­cos.

Se pu­do ob­ser­var a los ni­ños con sus sal­va­vi­das de múl­ti­ples for­mas y co­lo­res, flo­tan­do por el es­pe­jo de agua an­te la aten­ta mi­ra­da de los pa­dres y los guar­da­vi­das.

Pe­lo­tas in­fla­bles que se ele­va­ban por el ai­re en me­dio de un jue­go de gru­po.

Y co­mo siem­pre los más arrie­ga­dos que in­sis­ten con sal­tar so­bre el go­món ha­cien­do pi­rue­tas pa­ra caer al agua, lo que lle­va a que mu­chos se res­ba­len y cai­gan ha­cia la con­ten­ción de hor­mi­gón.

A raíz de ello y de los que sal­tan des­de los pa­re­do­nes, hu­bo al­gu­nos jó­ve­nes gol­pea­dos que de­bie­ron ser aten­di­das en el pues­to de sa­lud.

Se­gún in­for­ma­ron hu­bo un to­tal de 30 per­so­nas que re­quirie­ron de aten­ción mé­di­ca. Hu­bo uno que se que­bró, otros se ras­pa­ron y las­ti­ma­ron, mien­tras al­gu­nos só­lo se do­bla­ron los pies o su­frie­ron gol­pes fuer­tes que ter­mi­nó en un mo­re­tón, di­je­ron.

Aun­que ayer no hu­bo un nú­me­ro ex­traor­di­na­rio de asis­ten­tes, la po­li­cía in­for­mó que ha­bía unas 6 mil per­so­nas en el río, la ma­yo­ría se con­cen­tró en la zo­na del azud, tan­to de la mar­gen sur co­mo la de Ban­da Nor­te.

Par­ti­dos de fút­bol, vó­ley, bo­chas y te­jo pla­ye­ro se su­ce­die­ron a lo lar­go de la cos­ta del río, pe­ro el cen­tro de las ac­ti­vi­da­des re­crea­ti­vas ayer en el río, se die­ron en el azud.

Comentá la nota