Calles céntricas en muy mal estado

Los vehículos de menor y mayor porte sufren por igual el grave deterioro de las calles por los escasos mantenimientosLos vehículos de menor y mayor porte sufren por igual el grave deterioro de las calles por los escasos mantenimientos
Muchas de las calles que recorren la ciudad de Formosa, se encuentran en pésimo estado y sus usuarios solicitan arreglos urgentes. Algunos ejemplos son la Juan Manuel de Rosas, la Trinidad González, Winter y Avenida Italia entre otras.

“El caso de la Trinidad González es muy llamativo, porque es muy transitada durante la mayor parte del día pero no tiene lomos de burro, sobre todo en la esquina de la Winter y la Vicente Posadas” afirma Héctor, quien vive sobre esa calle.

Los problemas van desde pozos, baches y rajaduras que ponen en peligro el correcto tránsito y destruyen motos y bicicletas. José, del barrio La Paz, comentó “sólo se acuerdan de las reparaciones en las épocas de elecciones, para sumar votos. El lamentable estado en que se encuentran muchas arterias asfaltadas y la falta de asfalto en otras –como la Parkinson y la Moiraghi- muestra que los recursos no son bien utilizados.

“Si bien el gobierno hizo algunas mejoras, todas bien publicitadas, otras quedaron igual o en peores condiciones. Y las tareas no logran satisfacer las necesidades. En muchos lugares los pozos y pliegues del asfalto son verdaderos desafíos para la estructura de los automóviles, sobre todo cuando el conductor no viaja atento a las trampas del asfalto” dijo el hombre.

“También debido a los desniveles del terreno, los camiones y colectivos corren el riesgo de volcar” cuenta Fany, otra vecina. Y explica que “los huecos que invaden las calles son un problema menor. Lo que me es que si no se realiza una intervención ahora, más adelante los daños serán sean mayores y van a cerrar todo para repararla, y eso va a provocar problemas en el tránsito”. Pero lo llamativo de estos casos, es que muchas de ellas ya han sido reparadas y nuevamente están destruidas “nosotros esperamos que tengan una vida útil de –por lo menos- unos seis o siete años” concluye la mujer.

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