Las callecitas de Monte Viggiano tienen ese qué sé yo...

...están repletas de baches, pozos y lomadas. En una nueva recorrida por las calles de Azul tratamos de ver cuáles son las principales problemáticas con las que conviven a menudo quienes residen en esa barriada y en la zona aledaña. Los terrenos baldíos en muy mal estado y las arterias en condiciones poco óptimas son las más preocupantes. Esta situación se agrava más aún durante los días de lluvia.
Terrenos baldíos en pésimo estado en Monte Viggiano hay como para hacer dulce, tal como decía mi abuelo. Una buena opción sería presentar un proyecto ante el Gobierno Nacional para que en esos espacios se comience a desarrollar el "Plan Federal de Viviendas para Roedores, Insectos y Alimañas".

En una nueva recorrida por las calles de Azul tratamos de determinar en qué condiciones se encuentra el Barrio Monte Viggiano y las zonas aledañas. El pésimo estado de las calles es la situación más preocupante. FOTOS ADRIAN GELOSI

En la zona recorrida ayer abundan los terrenos baldíos. Estos espacios en muy mal estado causan diferentes inconvenientes a los vecinos del sector.

Esta lomada, construida para evitar que los vehículos transiten a altas velocidades, genera diferentes riesgos para quienes circulan en moto o en bicicleta. Es recomendable para quienes circulan en auto que luego de atravesarla consulten a su mecánico de cabecera.

Los vecinos de la zona destacaron que durante los días de lluvia se vuelve aún más complicado transitar por la calle debido a las malas condiciones en las que se encuentran.

Después de tanto frío, de días de cielo gris plomizo y de jornadas en las que la lluvia fue una de las actrices principales... salió el sol. Fue así que aprovechando la cálida tarde azuleña, salimos nuevamente de recorrida por las calles de la ciudad.

Esta vez nos dirigimos al Barrio Monte Viggiano y zonas aledañas para tratar de ver cuál es la realidad con la que conviven los vecinos de ese sector de Azul.

Ingresamos al barrio por calle Leyría y de entrada las cosas comenzaron a complicarse. No fue solamente por la familia de baches que habita en esa arteria -numerosa por cierto, compuesta por varias generaciones de pozos-, sino que tuvimos que atravesar una especie de Cordillera de los Andes artificial, que suponemos ha construido algún vecino para evitar que se transite a altas velocidades por la zona. No creo que se haya realizado desde la comuna.

Estoy convencido de que el general José de San Martín habría dejado de lado la idea de libertar Chile si la cadena montañosa Andina tuviese el tamaño de esa lomada.

Por suerte el prócer no tuvo tanto trabajo para llegar a su objetivo como el remisero que nos acompañó ayer en el viaje. No me lo imagino al Padre de la Patria insultando como lo hizo el conductor del automóvil.

Terrenos baldíos en pésimo estado en Monte Viggiano hay como para hacer dulce, tal como decía mi abuelo. Una buena opción sería presentar un proyecto ante el Gobierno Nacional para que en esos espacios se comience a desarrollar el "Plan Federal de Viviendas para Roedores, Insectos y Alimañas".

En otras recorridas remarcamos la ausencia de letreros que indiquen los nombres de las calles. En Monte Viggiano la problemática se repite pero en menor medida, algunos carteles indicadores quedan. No son muchos, pero hay casos peores.

También pudimos ver que hay muchos perros sueltos. Esto dificulta el tránsito de peatones bicicletas y motos, ya que los animalitos raudamente parten en su persecución. Además, complica la tarea del reportero gráfico que muchas veces, si hay algún can con cara de pocos amigos en las proximidades, pone de manifiesto algunas dudas en el momento de bajar del auto para retratar alguna situación. Esto es entendible cuando se ve el tamaño de algunos de estas "mascotas".

Asimismo, notamos que muchas veredas están vedadas al paso por que se depositan en ellas escombros y las ramas que son producto de la poda. Esta situación hace que los transeúntes deban bajar a la calle para circular por el lugar. El mayor inconveniente surge cuando llueve, ya que caminar por la calle es más difícil que ver algo interesante en el programa de Marcelo Tinelli.

Un claro ejemplo de los problemas que causan las precipitaciones en Monte Viggiano se puede apreciar en el sector de San Juan entre Leyría y Lavalle. Esa arteria ayer era un lodazal. Para atravesarla es necesaria más que una 4x4 una 8x8.

Por otro lado, vimos que muchas personas sacan los residuos en horarios poco convenientes. Ayer a las 17 ya había muchas bolsas de basura en la calle. Por ende la ecuación es simple: residuos + perros sueltos = limpieza en puerta.

Cabe aclarar que quienes residen a la altura de la calle Tiro Federal no tuvieron la necesidad de construir lomadas para evitar las altas velocidades del los vehículos, ya que el estado de la calle se encarga de esto. Hasta para la tortuga Manuelita caminar por el lugar sería dificultoso. Menos mal, sobre todo para el remisero, que hacía un rato largo que habíamos merendado, porque de lo contrario el significativo vaivén del auto hubiese causado más de una descompostura.

Fue sobre calle Lavalle -uno de sus tramos en esa zona de Azul es calamitoso- donde el remisero expresó: "Andar por acá te afloja todos los dientes". Realmente esta metáfora explica fehacientemente el estado de la arteria. Recomendación: les sugerimos a todas las personas que posean prótesis dentales no transitar por el lugar. La otra opción es aplicar un porcentaje mayor de Corega.

Lo que nos produjo cierta satisfacción fue ver que el espacio verde del barrio, donde entre otras cosas se encuentra la Unidad Sanitaria, presenta un estado más que aceptable.

Algunos vecinos, que se acercaron curiosos a ver qué estábamos haciendo, hicieron hincapié en que se les hace muy difícil salir de sus casas durante los días de lluvia. "Hay que tener coche, sino se complica mucho", aseguraron.

Fue en ese momento cuando decidimos emprender la vuelta. Conclusión: los vecinos de Monte Viggiano conviven con numerosas problemáticas que requieren de una solución en el corto o mediano plazo. Muchas de estas situaciones se repiten en las diferentes barriadas azuleñas. También hay que dejar en claro que para ponerle fin a algunas de estas cuestiones es necesario apelar a la buena voluntad de las personas que viven en esa zona de la ciudad. Todo está relacionado con una mejor calidad de vida. Por eso es lo que hay que bregar. Nadie debe bajar los brazos en ese sentido, ni los vecinos ni las autoridades. Nadie quiere que haya ciudadanos de primera y de segunda.

Estoy convencido de que el general José de San Martín habría dejado de lado la idea de libertar Chile si la cadena montañosa Andina tuviese el tamaño de esa lomada.

Por suerte el prócer no tuvo tanto trabajo para llegar a su objetivo como el remisero que nos acompañó ayer en el viaje. No me lo imagino al Padre de la Patria insultando como lo hizo el conductor del automóvil.

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