El día que la calle fue un río

La rotura de un caño maestro mientras se llevaban a cabo tareas de mantenimiento de AySA, hizo que gran cantidad de agua se vertiera sobre numerosas arterias del centro de Bernal

En una maniobra no muy clara, la empresa AySA terminó inundando varias cuadras de Bernal, al no poder cerrar una válvula en la esquina de Zapiola y San Martín.Lo que en un principio parecía una reparación o una tarea de rutina en la que se acumulaban unos cuantos litros de agua en la calle, terminó convirtiéndose en un río que se extendía por la avenida San Martín desde Zapiola hacia la zona de Lamadrid, inundando parte de Boedo, Liniers y Vieytes. El agua se extendió por algunas calles paralelas como Otamendi y Barreiro, las cuales permanecieron inundadas por un largo período.La sorpresa de los vecinos fue tal que nadie entendía lo que sucedía, y con el correr de los minutos empezaron a preocuparse porque el nivel de agua no cedía, es más, se incrementaba. Algunos notaban el color cobrizo que presentaba el agua, como si la misma tuviera óxido.Automovilistas y peatones no podían comprender lo que había pasado, ya que la avenida San Martín se había convertido de repente en un río, y el agua empezó a sobrepasar los cordones y también subir a las veredas.Las miradas risueñas comenzaron a convertirse en preocupación cuando el nivel del agua se incrementaba y no dejaba de salir de la toma, convirtiéndose en una catarata incontrolable, ante la atenta mirada de los trabajadores de la empresa que esperaban instrucciones sobre una camioneta.A pesar de que finalmente terminó siendo una anécdota, lo cierto es que generó una gran preocupación.

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