La planta empacadora de ajos de Calingasta estuvo sin funcionar mucho tiempo. El intendente Robert Garcés reconoció que había enfrentamientos entre productores y la administración y que también fue producto de la crisis financiera.
"Fue la crisis la que frenó un poco el funcionamiento de la planta empacadora de ajos en Calingasta. Se necesita mucha gente, pagar salarios, coordinar las contrataciones de contenedores, y otras cuestiones que demandan plata. Entonces nadie quería ponerse al frente de tanta complicación. Este año comienza a cambiar el panorama y empezó a funcionar. También la instalación del galpón de la Agencia de Extensión INTA, fortalece el apoyo al productor, la convivencia y la unión de todos con el objetivo de producir ajo y exportarlo", dijo Garcés.
El intendente prefirió dejar atrás los enfrentamientos que sí existieron en Calingasta por el manejo de la empacadora y dijo que hay que mirar para adelante.
El funcionario sostuvo que no hubo enfrentamientos y que estos no tienen que ocurrir bajo ninguna circunstancia. La asistencia es política de Estado trazada por el Gobierno provincial. "Además yo creo que los productores tienen que empezar a entender que no podemos seguir vendiendo a granel y sí tenemos que darle el valor agregado al producto. Lo que interesa es que el Gobierno apuesta a promover el sector y que los productores se miren bien o mal entre ellos, hay que dejarlo de lado y pensar en lo grande", concluyó Garcés.
Con estas declaraciones el intendente calingastino trató de ponerle paños fríos al tema y pasar a una nueva etapa que apunta a coordinar los sectores para que la planta empacadora finalmente trabaje a full como estaba previsto.
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