Lo hizo el concejal de la Agrupación Atlántica, Carlos Arroyo, quien sostuvo que es “innecesario” que el municipio contrate a profesionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA para buscar una solución al tema del tránsito en Mar del Plata.
“Es un malgasto de recursos, sobre todo, teniendo en cuenta contamos con expertos en la materia a nivel local”, aseveró. En declaraciones a 0223.com.ar, el edil dijo este domingo que “de ninguna manera respalda” el convenio que firmó el Ejecutivo Municipal con la Flacso y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Buenos Aires para la confección de un Plan Maestro de Transporte y Tránsito para Mar del Plata. “Cuando se planteó la ordenanza para convalidar el convenio surgió que el Ejecutivo recurría a dos unidades académicas externas a Mar del Plata para que lo asesoraran con respecto a temas como es el tránsito y el transporte, que no son tan complejos si se quieren resolver”, mencionó, al tiempo que subrayó que en la ciudad “tenemos profesionales de nuestra propia Universidad que están en absolutas condiciones para ser consultados y dar respuestas, aparte de la gente que vive en la ciudad y conoce de estas cuestiones y podrían haber brindado sus conocimientos, inclusive en forma gratuita”. En ese orden, el ex Director de Transporte de la Comuna también hizo hincapié en que otro punto cuestionable de ese proyecto del Ejecutivo que fue aprobado en el HCD sólo por la mayoría automática de Acción Marplatense, es que “hay un artículo en el que se establece que todos los gastos que demandará este tipo de iniciativas estarán a cargo del municipio de General Pueyrredon, sin siquiera aclarar cuánto iban a ser esos gastos ni en qué rubros”. En consecuencia, explicó, ante lo “indefinido de la idea” y “en protección del erario público”, decidió votar en contra. A su entender, lo que impulsa el gobierno de Pulti es “un malgasto de los recursos del Estado para una finalidad que se podría resolver con expertos locales y sin necesidad de recurrir a los de afuera”. “Ahora, según lo que ví en televisión, un grupo de gente va a hacer 40 mil reuniones que, para mí, son tontas porque juntarse con las Sociedades de Fomento o con vecinos de los distintos barrios lo podemos hacer nosotros, los concejales. No hace falta contratar gente de la Flacso o de la Universidad de Buenos Aires para eso”, apuntó. Y aseveró: “Sobre todas esas bases, decidamente yo no voy a colaborar con ese proyecto porque lo considero, por lo menos, caro y hasta innecesario. Esto se debió haber resuelto a través de la UNMdP y con recursos propios pero, más allá de eso, sinceramente no creo que haya que esperar 10 meses de reuniones y estudios para poder llegar a tener un consejo; es ridículo”. En tanto, Arroyo estimó que “si esto sigue así, vamos a tener soluciones para dentro de dos años cuando temas como el tránsito requieren de soluciones mucho más urgentes”. “Tal vez las intenciones no sean malas, pero este proyecto debió haber sido ejecutado con recursos propios tanto desde lo humano como desde lo económico”, insistió por último.

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