Los incidentes entre La Cámpora y la Bonaerense anticipan cortocircuitos entre el gobernador y su vice, que desde el Senado deberá dar tratamiento a leyes clave para el Ejecutivo
Pero el matrimonio político entre Scioli y Mariotto comenzó a las patadas, metafórica y literalmente, por lo que el gobernador y su vice se están midiendo en los primeros días de la nueva gestión. Ayer, había incertidumbre en la Cámara alta provincial, según transmitieron varios senadores viejos y nuevos a Hoy. El incidente con La Cámpora y sus derivaciones no estaba en los planes, por lo que los legisladores descartaban alguna definición antes de fin de año. Mariotto podrá estrenar su rol de presidente del Senado la semana próxima, pero seguramente no será para sancionar ninguna ley importante, según aseguraron.
Además de la regionalización, Scioli tiene previsto un paquete de leyes de seguridad, entre las que anunció en su discurso de asunción la creación de la Policía Judicial y la implementación de juicios por jurado en la Provincia. Sobre esos anuncios, Mariotto advirtió que “desde el Senado aportaremos reflexión a una gran cantidad de leyes que enumeró el gobernador”. La relación de Scioli con el Senado tuvo algunas dificultades en su mandato. En el segundo, se anticipa aún más conflictiva.
Pero antes, Mariotto deberá definir la organización interna de la Cámara alta, para la que ya tiene a Sergio Berni como vicepresidente, uno de los legisladores de su confianza, y a Cristina Fioramonti, esposa de Carlos Kunkel, como presidenta del bloque del Frente para la Victoria.
Ahora restan las presidencias de las comisiones, que terminarán de definirse en el inicio del próximo período legislativo, aunque se anticipa que las más relevantes, como Presupuesto, Asuntos Constitucionales y Acuerdos y Legislación General, quedarán en manos de senadores K.





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