Calidad educativa a través de los Consejos Escolares

El Presidente del Consejo Escolar, Pablo Soria, y la Tesorera, Marcela Esnaola, dialogaron con La Mañana.com. El evento convocante fue el Primer Encuentro Provincial de Consejeros Escolares que reunió a todos los representantes de la provincia. El mismo se realizó en La Plata, contando con la presencia de la ministra Silvina Gvirtz.

Esnaola realzó el lema del encuentro, el “desafío de la calidad educativa a través de los Consejos Escolares”. La funcionaria describió que durante el mismo “se trabajó acerca del origen de los CE, como un órgano de toma de decisiones para el bienestar de las escuelas”.

La docente enfatizó el diagnóstico ofrecido por la ministra Gvirtz acerca del “panorama de la provincia en cuanto servicios educativos existentes, el estado de situación pedagógico, tasa de analfabetismo, deserción… se vio un análisis cuantitativo de la educación provincial, qué rol le corresponde al Consejo desde esa nueva mirada, donde no tenía peso desde lo pedagógico”. Esnaola analizó que “reflexionábamos que si hay una buena infraestructura, si el alumno está bien calefaccionado, con un buen servicio alimentario, cuidado a nivel contexto, ello incide en la manera en que se aprende”. De ese concepto se desprende que hay que “resaltar que los Consejos Escolares no solamente responden a demandas del aquí y ahora, que va más allá”, definió.

A su vez Esnaola precisó que “me parece bueno pensarlo desde la fortaleza y el rol de cada uno de nosotros. Se dijo que no hay que responder a la demanda por la demanda en sí, sino conociendo el territorio, sino se termina respondiendo al que más grita, cuan hay otros que tiene menos voz o menor llegada”, por lo que la docente insiste en la necesidad de relevar a los consejeros de la tarea administrativa –una queja unánime del Consejo- para ocuparse del rol específico.

Soria acota que para alcanzar los objetivos presentados, “hay que ir al territorio, porque para determinar una necesidad real tenemos que ir a ver si es así, tenemos que tomar contacto con la necesidad”.

Esnaola reprodujo del diagnóstico ministerial que da cuenta de 170.000 analfabetos en la provincia, una cifra que invita a la reflexión. Por ello, aseveró, “hay que trabajar en todos los lugares, el Consejo tiene que estar en conocimiento de esto”, para alcanzar la meta de “cero deserción, repitencia y analfabetismo”, completa Soria.

La consejera interpreta que parte del recorrido se origina en la obligatoriedad del nivel inicial, lo que marca “el rumbo en las decisiones a las demandas”, para “afianzar cada sala, que es fortalecer la obligatoriedad para que un chico entre a la primaria con saberes ya garantizados como para poder llegar a un sistema posible”.

Esperanza movilizante

Entre diagnósticos y privaciones, los consejeros manifiestan esperanzas a partir del encuentro mencionado. Es Esnaola quien define que la “fortalece el hecho de conocer los objetivos de la gestión a nivel macro, y saber que comulgan con los nuestros, en el sentido de tener más chicos en las escuelas, más respuesta al derecho a la educación que tenemos todos, el tema de la justicia educacional, que es darle a todos lo que les corresponde, que es un lugar en una escuela. Me corro de pensar que es un discurso solamente, y que moviliza, porque si lo miro desde el escepticismo, puede ser sólo un discurso y que en el fondo no hay nada. Cuando uno observa diagnósticos y planes de acción a nivel provincial, me fortalece saber que lo recorremos en el camino local, (aunque) no es fácil ni sencillo”, pero existen.

A su tiempo, Soria dice pasar por “lo mismo, coincidía con el planteo que estaban haciendo, creía que era la salida. Cuando coincidís en el decir, ya tenemos el inicio de la solución, ahora cómo lo llevamos a cabo y damos las soluciones. Hay muchísimas cosas para hacer desde la calidad de la educación, hay mucho para solucionar, y eso da fuerza”, sostuvo.

Ambos afirmaron que “todos los distritos es que coincidimos en los mismos planteos”, “los problemas son recurrentes en cualquier lado, entonces esto hace que una ley se pueda modificar, que una resolución se pueda acomodar; si nos escuchan en los reclamos, se pueden hacer modificaciones”, declaró Soria. Agregó que “hay cosas que pueden mejorar lo pedagógico, por ejemplo el transporte sólo se analiza desde el punto de vista técnico, un número del presupuesto que debe alcanzar para todos los distritos, pero tiene que ver con lo pedagógico si se trata de llevar a todos los niños a la escuela”.

La profesora de filosofía va más allá: “uno siempre ve medio vaso, pero llegan las partidas, aunque no suficientes, y el poder de decisión existe en cada distrito. ¿Alguien impide que trabajes desde la cooperadora? Nadie. Cada Consejo tiene poder de decisión, por ejemplo en transporte conseguimos más, llega más infraestructura, se están destinando recursos, lo que tenemos que buscar es optimizar la calidad”, y “eso tiene que ver con el compromiso de cada uno, si hay un Estado provincial que se compromete a bajar recursos a los distritos, pero tenemos un directivo que no se compromete, el hilo se corta por lo más delgado… la falta de compromiso de alguien hace que no llegue”.

Una burocracia que todo lo consume

Los consejeros insisten en la problemática que ocasiona tener tan poco personal administrativo para trabajar. Soria define que al hacer “el primer diagnóstico sabíamos que nos íbamos a encontrar con poca gente, el Consejo está armado, está funcionando. En enero empezamos a pedir cargos nuevos a Recursos Humanos –de la Dirección de Escuelas- para el distrito de Bolívar”. En la reuniones mantenidas con la responsable del área, Patricia Añaños, los consejeros trajeron el compromiso de “tener en cuenta a Bolívar para una primera etapa de asignación de cargos, lo que nos dio una esperanza”, dijo Soria. También explicó que esas designaciones se dan en ocho etapas anuales, la primera en abril, y Bolívar está entre las prioridades “lo que permitirá generar trabajo y mejorar el funcionamiento y agilidad en la gestión”, dijo el profesor.

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