La calidad del aire que se respira en la zona céntrica está empeorando

Si bien todavía no hay niveles de contaminación alarmantes, la calidad del aire que se respira en algunos puntos de la ciudad está empeorando. Mediciones realizadas en el centro entre 2007 y 2008 mostraron aumentos de dióxido de nitrógeno y es posible que la tendencia se mantenga o se profundice. El crecimiento del parque automotor aparece como causa principal, de ahí que en el centro se observen los niveles más elevados de dicho compuesto químico que es producto de la combustión a altas temperaturas como la que se da en los vehículos motorizados.
También complican el panorama los edificios cada vez más elevados y los árboles añosos de gran altura que impiden la difusión de los contaminantes hacia las altas capas de la atmósfera.

   De lunes a viernes, el aire que se respira en el centro rosarino tiene niveles de contaminación que superan lo permitido según parámetros internacionales, única referencia posible ya que no existe una legislación local que fije los índices tolerables. “Logramos tener una idea general de la calidad de aire y podemos ir identificando los cambios para tomar acciones si es necesario”, dijo la subsecretaria de Medio Ambiente municipal, Daniela Mastrángelo.

   Los días de frío intenso y sin sol el problema se profundiza. “La denominada capa límite, que es como un techo, llega en verano a 2.400 metros, pero en invierno está entre los 200 y 300 metros”, explicó el ingeniero Daniel Andrés, director del Grupo de Estudios Energía y Medio Ambiente (Gese) de la Universidad Tecnológica de Rosario (UTN), que tiene a su cargo las mediciones de calidad del aire merced a un convenio con la Municipalidad.

Sondeos. Los sondeos de la UTN se hacen desde 2004 con aparatos colocados en el centro (Entre Ríos y Rioja, Mendoza y Moreno, Paraguay y Rioja, Sarmiento y San Lorenzo, Barón de Mauá y San Luis, Entre Ríos y Urquiza, Santa Fe y Corrientes, Córdoba y San Martín, Salta y Moreno, 9 de Julio y Buenos Aires, Maipú y Rioja y la plaza Sarmiento). Esos equipos miden el dióxido de nitrógeno, y uno de ellos (ubicado en la UTN de Zeballos al 1300) registra el óxido de nitrógeno total (denominado NOX, que es la suma de óxido nítrico y dióxido de nitrógeno).

   Sobre las mediciones en el resto de la ciudad, Mastrángelo explicó que Control Ambiental “hace monitoreos puntuales vinculados al desarrollo de actividades industriales que permiten exigir medidas de mitigación a empresas que generan emisiones a la atmósfera”.

Incremento. En todas las estaciones, salvo en la de Córdoba y San Martín (que no está directamente afectada por las emisiones vehiculares) “se viene produciendo un aumento en los niveles de dióxido de nitrógeno. Entre 2007 y 2008 fue cercano al 20%”, explicó Mastrángelo. En ese período el parque automotor se había incrementado un 9%, valor que se repitió de 2008 a 2009 (los datos de las mediciones de este último período no fueron suministrados).

   Según estadísticas municipales, en 1996 había 317.862 vehículos en Rosario. Diez años después se registraban 434.752 y en 2008 (último período registrado) unos 490 mil. “El aumento impacta directamente en la calidad del aire. Aún estamos lejos de tomar medidas drásticas como en México DF o en Santiago de Chile, las ciudades más contaminadas de Latinoamérica. Pero sí generamos acciones como las restricciones al estacionamiento que buscan reducir el impacto de las emisiones en el centro. El efecto de esta medida se verá en las mediciones de los próximos años”, enfatizó Mastrángelo.

Encaminados. Medir la calidad del aire es importante pero no suficiente, ya que aún quedan muchos contaminantes sin ser evaluados, como el peligroso material particulado que emiten los autos gasoleros. “No se sabe lo que se respira si no se mide”, dijo el ingeniero Andrés, para agregar: “En todas las ciudades argentinas sucede algo parecido porque los equipos que miden otros gases son extremadamente costosos”.

   Los problemas se incrementan al compás del crecimiento de la ciudad. Pero los especialistas aseguran que la localización de Rosario (a la vera del río Paraná y bajo las corrientes de aire generadas por esta ubicación), así como sus características topográficas, hacen que la calidad del aire no represente un problema dramático, aunque no por eso es poco importante.

Decisiones

El municipio analiza proyectos para mejorar la calidad del aire vinculados a la optimización del sistema de transporte, que serán discutidos en procesos participativos en el marco el Plan Integral de Movilidad para la ciudad, dijo la subsecretaria de Medio Ambiente, Daniela Mastrángelo. Entre esos proyectos está el ordenamiento de recorridos y cuadros horarios del transporte público; la promoción de la bicicleta como medio alternativo de transporte y la implementación de una “zona calma” con velocidad reducida y restricción al estacionamiento.

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