A pesar de que después del derrame que en diciembre de 2007 afectó la costa del barrio hubo promesas e intentos de impulsar el potencial turístico, Caleta Córdova muestra los vestigios de promesas que se quedaron en el tiempo.
Sin embargo, ayer un equipo periodístico de Crónica se encontró con que la obra sigue tan parada como hace meses. Los yuyos se adueñaron del lugar donde deberían estar los adoquines que esperan que se reactive la construcción amontonados frente a los stands a medio hacer.
Sin continuidad
Los 20 espacios donde productores podrían ofrecer rabas y otras especialidades tienen paredes y revoques gruesos, evidentemente falta un tramo de la obra, pero “hace rato que no ves un obrero trabajando acá”, relatan los vecinos.
Solamente hay un sereno que se encarga de resguardar los elementos de la obra, y los bancos de plaza que se iban a colocar para contemplar el mar. El viento y la sal marina ya están causando efectos sobre la madera barnizada y el metal que se dispusieron en el predio a la espera de que en algún momento vuelva a ponerse en marcha el emprendimiento.
Los maricultores no quieren hablar oficialmente, pero sus allegados vociferan por lo bajo la falta de respuestas que obtienen cada vez que preguntan por la obra.
Para no pasear
El paseo costero, que sí llegó a ser inaugurado en 2011, ya no tiene nada de paseo. Las luminarias están rotas y algunas de ellas fueron sacadas de cuajo. En el extremo norte de la pequeña rambla, una pérdida de agua, el hundimiento de parte de la vereda y la acumulación de basura proponen que ni se intente bajar.
No hay atisbos de cumplir con las diferentes etapas que, se dijo, harían de este lugar un paseo para contemplar la costa.
Sólo quedan unos 100 metros para caminar, ver el mar azul profundo y esa playa que en diciembre de 2007 fuera contaminada, después de lo cual los vecinos que se dedicaban a “marisquear” no pudieron volver a encontrar bivalvos aptos para el consumo. Pero por entonces, hubo algunos silencios cómplices de promesas que con el tiempo, se llevó alguna marea.
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