La solicitud la cursó ayer el presidente del Concejo Deliberante Víctor Romero. Es ante la creciente ola de robos y asaltos. El caso de la mujer asaltada y golpeada, informado por este diario, generó repercusiones en vecinos y el gobierno local.
Mientras en las radios locales se daban las diferentes noticias, con variadas repercusiones de vecinos, en el gobierno local comenzaron a hacerse eco de la molestia de la sociedad.
El presidente del Concejo Deliberante Víctor Romero fue quien ayer comenzó a solicitar la presencia en la villa turística de autoridades provinciales.
Esta corresponsalía de La Opinión Austral pudo saber que el concejal se comunicó con la ministro de Gobierno Paola Knoop, a quien le mostró la preocupación reinante en vecinos y autoridades y le solicitó que viajara a El Calafate para mantener encuentro con varios sectores.
En menos de una semana, en El Calafate se vienen registrando más de diez hechos de robos, con diferentes modalidades. Sólo en dos hechos hubo sendos detenidos.
El caso que más conmociona en estas horas es el informado en la edición de ayer de este diario, donde se informó sobre los golpes sufridos por una mujer mayor, en momentos que un delincuente se introdujo en su casa con fines de robo de dinero en efectivo.
“La ministro se mostró también preocupada por estos hechos y tiene mucha predisposición. Me informó que se comunicaría con el jefe de la Policía para coordinar un posible viaje”, dijo a esta corresponsalía el presidente del deliberativo local, Víctor Romero, confirmando así el contacto telefónico con la funcionaria provincial.
Romero explicó que no se tiene una agenda de temas ni reuniones, ya que la primera intención fue saber si existe la posibilidad que la ministro viaje en El Calafate. “Necesitamos que viaje para que entre todos podamos encontrar soluciones”, agregó Romero.
Esta es la tercera vez en menos de un año que autoridades políticas de El Calafate piden que funcionarios provinciales viajen a la villa turística ante olas de hecho de inseguridad.
En octubre del año pasado la Policía envió refuerzos a El Calafate por la falta de efectivos, pero que duró pocas semanas, hasta la fecha de las elecciones generales.
Ante el insistente pedido, en marzo la Jefatura policial dispuso de otro refuerzo. Primero envió unos 40 efectivos para un anunciado operativo “impacto” que duró un fin de semana, sin que se registraran hechos, pero tampoco detenciones, allanamientos ni acciones similares. Las semanas siguientes quedó un refuerzo de unos 15 efectivos que eran reclutados de comisarías de Río Gallegos.
El sistema contemplaba que Policía enviaba refuerzos hasta fines de año, mientras que el Municipio disponía del traslado ida y vuelta de los efectivos, y se hacía cargo de la alimentación. Al mismo tiempo, se había pedido colaboración de la Gendarmería para que se hiciera cargo del puesto de control en el acceso a la localidad, lo que realiza hasta hoy.
Pero un mes después, en oportunidad que se generaban los sorpresivos cambios en la jefatura de la Unidad Regional Sur, asumiendo el comisario inspector, Ramón Herrera en lugar de Néstor Palacios, no hubo más envío de policías a El Calafate.
Con la nueva ola de robos, el tema del faltante de efectivos policiales y medidas de seguridad que pueden tener falencias o malas aplicaciones, vuelve a plantearse en esta ciudad.
Justamente ayer se conoció otro hecho de robo. Fue en un comercio que abrirá sus puertas en las próximas semanas casi en el centro de la ciudad. Ladrones ingresaron de madrugada rompiendo un vidrio, causando varios destrozos y llevándose un equipo de música y herramientas varias.
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