La millonaria operación financiera, que se hizo en simultáneo con otra que tiene relación, incluye pasajes llamativos como por ejemplo el número consecutivo en los registros y en las escrituras y la participación de un actual funcionario municipal.
Si bien la CF hizo la inversión con una fuerte especulación financiera (se prevé una división del mismo en 240 lotes, de entre 1.200 y 1.500 metros cuadrados cada uno, valuados en más de 50.000 dólares por unidad, lo que sumaría unos 12 millones de dólares), entre un grupo de profesionales reina el descontento no sólo por el paso del tiempo sino también porque ya ven con muchas dudas que la idea llegue a buen puerto.
El malestar se acrecentó también cuando algunos conocieron el monto de la operación previa de adquisición que hizo el vendedor. De acuerdo a lo que pudo reconstruir El Diario, la compra del predio se concretó unos seis años atrás -el 22 de diciembre de 2006- en la escribanía de María Isabel Vallejo.
Entre las curiosidades que esconde la operación, figura el siguiente enroque:
- El dueño original, Víctor Tapié -inhibido por Hacendados de La Pampa- aparece otra vez comprando el inmueble...... “por el precio total y convenido de PESOS CUATROCIENTOS VEINTE MIL ($ 420.000)” que se compromete a abonar “con el producido de la venta de este inmueble, que se hará simultáneamente en el día de la fecha”, tal reza en la escritura.
- La “venta simultánea” en cuestión “los comparecientes manifiestan que la venta se realiza por el precio total y convenido de DÓLARES BILLETES ESTADOUNIDENSES UN MILLÓN DOSCIENTOS MIL (U$S 1.200.000), que las compradoras, por medio de sus representantes, entregan en este acto en dinero en efectivo al vendedor, quien manifiesta recibirlo de conformidad y otorga por la presente suficiente recibo y carta de pago total en forma”.
Es muy elemental la cuenta, pero vale repetirla: es decir que el vendedor compró por 420.000 pesos y se lo transfirió a la Caja por 1.200.000 dólares (a 3,07 pesos suma un total de 3.684.000 pesos). Toda la operación se hizo con registros consecutivos (135 y 136) y escrituras en simultáneo (números 73 y 74).
Este diario también pudo saber que la “compra” que realizó Tapié habría sido a un desconocido “grupo inversor” donde el actual secretario de Gobierno de la Municipalidad de Santa Rosa, José Sevilla, aparecería “en representación” de una persona de Miguel Riglos.
Mesa Coordinadora
Tal como ya publicó esta hoja, el 23 de septiembre de 2010 la Mesa Coordinadora de la Caja Forense analizó con preocupación la viabilidad o no de la construcción de un hotel en el predio específico de Villa Pampa. De esa reunión participaron los abogados César Ballari, Pablo Rodríguez Salto, Patricio Rodríguez Petazzi, Marcelo del Moral, José Luis Orozco, Andrea Manavella, Ricardo Cheli, Juan Bensusan y Ricardo Fernández.
El auditor externo de la Caja, Ricardo Rojas, efectuó en aquel momento una explicación sobre los aspectos económicos financieros del proyecto, de acuerdo a los resultados arrojados por el estudio de mercado realizado por la Consultora AMD y centrado exclusivamente en el “escenario conservador”.
Rojas dijo que “el estudio era compatible con la rentabilidad esperada ($ 2.530.000 para el primer año, a valores de agosto de 2010)”. Subrayó que el proyecto del hotel potenciaba el valor y condiciones del loteo y que, en su opinión y de aprobarse el proyecto, la Caja no debería tener a su cargo el gerenciamiento.
Por su parte, el contador Carlos Sáez explicó “las ventajas impositivas con que cuenta la Caja sobre el proyecto”. Reveló que la entidad recuperaría todo el IVA derivado de la construcción, $ 3.370.000, de acuerdo al análisis de mercado”.
La Mesa Coordinadora de la Caja Forense, después de escuchar al auditor, concluyó que el hotel, “además de la potenciación del valor del loteo, se estimó que la rentabilidad de la variante conservadora le permitiría a la Caja tener un flujo regular de ingresos”.
“Por otra parte, la presencia del hotel evitaría la construcción de un club house, ya que los propietarios podrían contar con membresías para acceder a las instalaciones recreativas del mismo (piscinas, gimnasio, spa, etc.)”, dijeron.
“Dentro de los análisis realizados, se coincidió que -en principio- no se debería analizar ninguna variante que supusiera que la Caja deba encargarse en forma directa de la explotación del hotel, restaurante y el resto de las actividades”, completaron.
Los encargados de analizar la viabilidad de la construcción del hotel decidieron que se realice una actualización del estudio de marcado que hizo en agosto de 2009 la consultora AMD.
Algo de lobby
Sabedores de que son un grupo de influencia con capacidad de presión en asuntos políticos y económicos, algunos integrantes de la Caja Forense de abogados y procuradores visitaron a los concejales santarroseños de la gestión anterior para mostrarles el ambicioso proyecto del barrio Villa Pampa.
“Yo personalmente creo que fue un lobby, pero bueno... han intentado ser muy diplomáticos”, confió a El Diario en aquel momento un concejal santarroseño que aseguró haberse entrevistado con Juan Víctor Bensusan, uno de los integrantes de la Mesa Coordinadora de la Caja Forense.
Esa misma fuente precisó que dentro del CD los contactos “más aceitados” se habrían materializado con el entonces presidente de la Comisión de Obras Públicas, Gastón Massari Copes.
Todo se hizo después de que se materializada ante el ex intendente Francisco Torroba el trámite de aprobación municipal del Anteproyecto de Subdivisión Parcelaria de Villa Pampa. El pedido -de acuerdo a un escrito al que tuvo acceso El Diario- fue realizado formalmente mediante una nota fechada el 18 de octubre de 2010, dirigida al entonces secretario de Obras y Servicios Públicos de la comuna santarroseña, Diego Bosch. La misma llevaba la firma del presidente de la Caja, Roberto Eduardo Alba, y del director, José Miguel Camacho.
La misiva recuerda que “el día 2 de septiembre de 2010 se solicitó mediante nota la evaluación técnica por parte de esa Secretaría del Anteproyecto de Subdivisión adjunto, requiriendo además audiencias con responsables de cada área. Como resultado de la misma se logró una fructífera reunión, el día 15 de septiembre de 2010, con un funcionario del área de Planeamiento de vuestra cartera”.
“En la citada reunión -continúa la nota- se definieron e impusieron aspectos fundamentales que debía contemplar el Proyecto de Subdivisión Parcelaria, tales como conexión con futura trama urbana, definición de espacios verdes y espacios para futuros equipamientos comunitarios, como así también acompañar la propuesta con la descripción de la infraestructura sanitaria, con el fin de lograr la aprobación municipal del Anteproyecto de Subdivisión Parcelaria Villa Pampa, para de ese modo seguir avanzando en la elaboración del resto de los proyectos dependientes de este último”.
“A tal fin se adjunta a la presente, plano de subdivisión parcelaria con anexos de memorias técnicas, documentación que a juicio de nuestros profesionales incorpora los elementos requeridos oportunamente”, destacó.
La nota en cuestión fue entregada a El Diario por el propio presidente de la Caja Forense, Roberto Alba. Lo hizo luego de no cumplir con una entrevista pautada para hablar del tema. “Preferimos no hacer declaraciones ni tampoco queremos fotos... Nos vamos a remitir a lo que dice el informe técnico que les acercamos (ver recuadro)”, se excusó el abogado.
La entrega del escrito se hizo en la sede de la Caja, ante la presencia del coordinador general del proyecto, el ingeniero Jorge Giménez, y del abogado Luis Fernández.
Más allá de la reticencia a hablar públicamente del tema, sobre todo del “lobby” realizado con algunos concejales, Alba llegó a soltar, a regañadientes, algunas definiciones. Dijo -por ejemplo- que el hotel que formaría parte del ambicioso proyecto Villa Pampa no será cinco estrellas, porque a Santa Rosa “no le da al target”, y que “solamente está planteado como una alternativa... No quiere decir que se vaya a hacer sí o sí”.
En aquella oportunidad Alba prefirió no precisar el monto de la inversión. Hoy se conoce que fue millonario, que se hizo en efectivo, y que incluso se pagó mucho más del valor en el que lo adquirió el vendedor.




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