Cañeros impidieron el ingreso de materia prima a dos ingenios

Ante la falta de acuerdo con la industria respecto a la distribución de las ganancias por la producción de etanol, productores agropecuarios cortaron los accesos a las fábricas azucareras La Florida y Concepción. El Gobierno intervino y logró un impasse en la protesta. Hoy habrá una reunión clave en Buenos Aires.
El conflicto que mantienen los productores cañeros y los industriales del Centro Azucarero Regional Tucumán (CART) en torno a la distribución de las ganancias por la producción de etanol y el azúcar para exportación alcanzó ayer su punto de máxima tensión.

Entre las 7.00 y las 16.00, referentes de Cañeros Unidos del Este (CUE) y del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (CACTU) atravesaron sus tractores y rastras en los accesos a los ingenios La Florida y Concepción, ubicados en el departamento Cruz Alta, e impidieron el ingreso de materia prima.

La medida se adoptó en el marco del plan de lucha iniciado hace dos semanas por los agricultores, quienes se encuentran en estado de alerta y movilización, a raíz del estancamiento en las negociaciones con el sector industrial. Tal como informó EL SIGLO en su edición de ayer, la elección de esos dos ingenios para realizar las protestas no fue casual, puesto que La Florida, pertenece al vicepresidente del CART, Jorge Roccia Ferro, mientras que los propietarios del Concepción integran la "mesa chica" de esa entidad empresaria. Los cañeros resolvieron levantar la protesta ayer por la tarde, tras mantener una reunión con el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo, y el secretario de Desarrollo Productivo, Jorge Feijóo, quienes se comprometieron a mediar entre las partes para acercar posturas. De la audiencia, que se realizó en la casa del delegado comunal de La Florida, participaron, además de los funcionarios, los cañeros Mario Tizeira (CUE) y Otto Gramajo (CACTU), además del dirigente de la Federación de Obreros y Trabajadores de la Industria Azucarera (FOTIA), Luis González. "Accedimos al planteo del ministro Jaldo y a un pedido expreso del gobernador José Alperovich para que levantemos las medidas de fuerza, con la promesa de hablar con el sector industrial para que tomen en cuenta los reclamos del sector productivo. Por eso, decidimos levantar provisoriamente con el corte en la puerta de los ingenios, a la espera de las gestiones que se comprometió a realizar el Ejecutivo", informó a EL SIGLO Tizeira, al finalizar la audiencia con los funcionarios. Además, el titular de CUE indicó que hoy, a las 15.00, habrá una reunión clave en la sede del Centro Azucarero Argentino (CAA), en Buenos Aires, donde las partes buscarán un acercamiento. "Vamos a ver qué sucede en esta reunión y, si no llega una solución que sea satisfactoria al reclamo del sector productivo, volveremos a la protesta impidiendo el ingreso de caña a los ingenios", advirtió.

Tizeira aseguró que las entidades cañeras están abiertas al diálogo y en búsqueda "de un acuerdo que permita que la zafra se desarrolle en paz. Lo único que pretendemos es que los industriales nos den lo que es nuestro, que sea una zafra beneficiosa para ambos sectores, a partir del plan de biocombustibles dispuesto por la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) que nos da una gran oportunidad de crecimiento a las economías regionales", argumentó. En el mismo sentido, el referente cañero se mostró esperanzado en que "de una vez por todas, el sector industrial acceda a establecer una distribución justa de las ganancias".

En la reunión de ayer, la FOTIA advirtió que si la industria no accede a los reclamos del sector productivo, se podría paralizar la actividad en los 15 ingenios de la provincia. "Contamos con el total apoyo del sector obrero y nos mantenemos en estado de alerta y movilización, a la espera de que el Gobierno pueda acercar posturas para encontrar una solución", sostuvo Tizeira. Puntos en desacuerdo Como se recordará, por el momento, las partes solamente consensuaron que un 24 por ciento de la producción de caña de la presente zafra se divida en un mix entre el alcohol anhidro para la producción de bioetanol (9 por ciento) y azúcar refinada para exportación (15 por ciento). Sin embargo, persisten las diferencias a la hora de establecer el precio de la tonelada de caña que tendrá ese destino.

Mientras que los industriales proponen un precio de 352 dólares por cada mil kilos, los cañeros exigen un valor de 423 dólares y que se aplique el sistema de "Maquila" para la distribución de las ganancias (un 60 por ciento), tanto en azúcar como en alcohol. Tampoco se logró un acuerdo respecto a cuántos litros de alcohol anhidro se producirán por tonelada de caña: los cañeros entienden que serían 70 litros, mientras que el CART dice que se llegaría a 65,8 litros.

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