La medida alcanzará a 28.604 usuarios a partir de enero. También anunciaron quitas para vecinos de la Zona Norte del Gran Buenos Aires y por más de $ 230 millones a la Ciudad.
En una conferencia de prensa, los ministros Julio de Vido y Amado Boudou dieron a conocer ayer una ampliación de la “quita directa” -es decir, sin consulta a los afectados- de subsidios a los servicios públicos. Así, dejarán de recibir la ayuda estatal partes de Belgrano R, Retiro, Palermo, Recoleta y Catalinas; todas las torres con “amenities” (salón de usos múltiples, piletas o espacios de recreación) de Núñez, Belgrano, Recoleta, Retiro y Palermo; porciones de Olivos, San Isidro y Victoria (ver infografía); los organismos del gobierno porteño y el alumbrado público de la Capital y de las autopistas 25 Mayo, Illia y Perito Moreno.
Además, los funcionarios anunciaron el envío de “declaraciones juradas de necesidad de subsidios” a más barrios de la Capital y de la zona norte del Gran Buenos Aires (ver infografía), sin dar cifras de los usuarios alcanzados. Si estos hogares en 30 días no envían los formularios asegurando que necesitan la ayuda estatal, automáticamente perderán los subsidios desde enero.
Macri. De Vido precisó que la quita del subsidio a los edificios del gobierno porteño y al alumbrado de la Ciudad permitirán al Estado nacional hacerse de 230,5 millones de pesos, aunque horas después el titular de la cartera porteña de Hacienda, Néstor Grindetti, aseguró que el monto de la ayuda es “mucho más bajo”.
El ministro de Planificación también vinculó la quita que afectará las arcas del fisco porteño al aumento del ABL en la Ciudad, que “alcanzó el 267%”. Además, sostuvo que, si bien el resto del país mantendrá el subsidio en este rubro, “sería inmerecido que no fuera así” ya que “no tienen el presupuesto ni el ingreso per cápita” de la Capital.
De este modo, el Gobierno insiste en disponer retiros de subsidios con cuentagotas y en forma focalizada por regiones, pero sin transparentar el criterio de segmentación ni dar lugar a algún tipo de quita gradual en el tiempo. La estrategia apunta a minimizar el costo político del ajuste.
No obstante, Boudou sostuvo ayer que el proyecto tiene “dos ejes conductores: mejorar la equidad y mantener la competitividad”, sin dar mayores precisiones, y destacó que “se tuvo mucho cuidado” de segmentar zonas de altos ingresos y homogéneas en la quita de subsidios a los servicios públicos, por lo que rechazó que las medidas se estén dando “a las apuradas”. El vicepresidente electo añadió que es necesario sostener el sistema de subsidios para algunos consumidores “para mantener el mercado interno y la competitividad, aún en el marco de la crisis internacional”.
Además, el titular de Planificación rechazó que haya “fuertes restricciones” respecto de quiénes podrán conservar el subsidio (beneficiarios de planes sociales y de asignaciones familiares, jubilados que cobren la mínima, enfermos y discapacitados de barrios sin quita automática) y aclaró que contemplarán excepciones.
Renuncias voluntarias hasta ahora ahorraron $ 22 millones
A pesar de la fuerte campaña oficial, en dos semanas, sólo 15.691 usuarios, de un total de cinco millones de hogares, renunciaron voluntariamente a sus subsidios en las tarifas de luz, gas y agua. En dinero, se trata de únicamente $ 22 millones.
La chicana hacia el Gobierno de Mauricio Macri y la complejidad de la quita de subsidios anunciada ayer, con recortes definidos barrio por barrio, disimularon el fracaso de la iniciativa oficial de promover que los ciudadanos tomen un rol activo para renunciar a los beneficios.
Tampoco se difundieron ayer datos de cuántos usuarios, en caso de no enviar sus declaraciones juradas, dejarán de percibir los subsidios.
Sólo se supo que se retirarán desde enero las ayudas en las tarifas de electricidad, agua y gas por $ 370 millones de pesos que, sumados a los $ 4.500 millones que ya se habían recortado, totalizan una proyección de ahorro fiscal anual de $ 4.850 millones.
Traducido en usuarios, en enero serán más de 275.504 de usuarios quienes ya no reciban la ayuda.
Grindetti: “Dábamos por sentado que nos los quitarían”
Aún sin acuerdo por el traspaso de los subtes, el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, cuestionó ayer el monto de subsidios nacionales que difundieron los ministros Boudou y De Vido y tildó de “chicana” a la modalidad del anuncio.
“No sé de dónde sacaron el numero de más de $200 millones de subsidios”, dijo, durante el brindis de fin de año de la cartera que dirige, y negó haber sido consultado. Según el Presupuesto 2012 porteño, el consumo de las dependencias de la Ciudad es de $150,4 millones ($124 millones de luz, $16,7 millones de agua y $9,3 millones de gas).
Grindetti reconoció que daban por sentada la quita de la ayuda nacional y dijo que no afectará la cuentas porteñas que están “sólidas” luego del aumento de ABL. Pero el funcionario macrista reclamó que la medida “no sea discriminatoria” y que se extienda a otras jurisdicciones. “Si esto fue una chicana (del Gobierno nacional), podríamos responderles con otra: cobrándoles ABL a las dependencias del Estado nacional en la ciudad”, hipotetizó.
“No sé porque (Boudou y De Vido) unieron la suba del ABL con la quita de los subsidios, el aumento del ABL resultó del trabajo del oficialismo de la Ciudad, en diálogo con la oposición, sobre un impuesto que no se actualizaba hace 30 años”, se quejó Grindetti, que tildó a la modalidad de la quita de “parafernalia”.




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