La medida fue definida como "habitual" por el intendente Abraham. Principalmente afecta a empleados administrativos.
Según las estimaciones del mismo cacique departamental, el 70% de los recursos con que cuenta el municipio tiene como destino el pago de sueldos.
Ante la consulta sobre la situación desatada en el municipio y la caída de tantos contratos, el intendente no esquivó el tema y aseguró que "no será una medida simpática, pero por la salud financiera y de acuerdo a los objetivos fijados en la comuna, hay que hacerlo".
Además explicó que el recorte está enfocado a las áreas administrativas, principalmente, porque la premisa es potenciar "los servicios y la obra pública". De todas maneras, no descarta que parte del personal vuelva a reinsertarse en la función pública siempre y cuando accedan al cambio de funciones.
Dentro del paquete de contratos temporarios también aparece el Concejo Deliberante. El órgano legislativo cuenta con personal a cargo y algunas de las bajas tienen relación directa con la finalización del mandato de algunos concejales. Así mismo los ediles que asumieron recientemente tiene la potestad para tomar más gente.
Antes las versiones que indicaban que unas 400 personas quedaron cesantes, el jefe comunal aseguró que "no son más de 200" y desmitificó la medida ya que "es habitual".
"Cada 6 meses vencen los contratos y luego de una evaluación de objetivos, como también del análisis del trabajo que desarrolló la gente, se decide cómo sigue". Y a renglón seguido aclaró: "desde que empiezan a trabajar (la gente) saben que es algo temporario".
De acuerdo con la información suministrada en la comuna, allí trabajan 3.440 personas de las cuales 2.562 integran la planta permanente y el resto son contratos.
Además, Abraham aceptó, que áreas claves como obras públicas y servicios (espacios verdes) concentran casi la mitad de los obreros municipales. "En esas dos áreas tenés unos 1.300 empleados".
"En espacios verdes somos la comuna con más plazas, tenemos 180 plazas, gran cantidad de calles de tierra, obras pequeñas como cunetas, gran parte del trabajo que se realiza es manual", detalló luego.
Para solventar los gastos del 2010, el Concejo Deliberante aprobó un presupuesto de 214 millones de pesos de los cuales 125 millones de pesos se van en salarios.
Un funcionario que pasó por la comuna en tiempos de Jorge Pardal sostiene que el exceso de personal se debe al pago de prebendas políticas que al final llevará a la ruina a las arcas municipales.
"Es una máquina de tomar gente para mantener acuerdos políticos. El municipio está sobredimensionado y así no hay plata que alcance. Es un municipio inviable, sólo paga sueldos", dijo el ex funcionario en absoluta reserva.
"En 2003 los empleados municipales eran unos 1.980 y 27 millones de pesos de presupuesto", deslizó la misma fuente.
Si bien Abraham admite que la planta "puede estar excedida", desde los números justifica la situación: "Se calcula que es un empleado municipal cada 100 habitantes. Desde el 2001 a la fecha el crecimiento poblacional está entre el 10% y el 15%, es decir que hoy residen unas 320.000 personas en el departamento".
"Estamos un poco pasados del ideal que serían 3.200 empleados", admitió. "Si es así -continuó - esto de los contratos sirve para equilibrar la planta de personal", indicó el intendente.
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