En la comparación sufragio obtenidodinero gastado, el valor del voto al candidato del PJ fue superior a los 200.
Cada sufragio para la fórmula Campana-Alejandra Vigo demandó a la coalición que lidera el justicialismo cordobés entre 210 y 250 pesos, según surge de dividir el monto estimativo de gastos de campaña por la cantidad de adhesiones obtenidas.
Esto es sin tener en cuenta la fuerte apuesta del Gobierno provincial para sostener la candidatura del vicegobernador.
Para tener noción de la enormidad que significa esa relación gasto-voto, representa unas cuatro veces más de lo que le salió a Ramón Mestre y a Olga Riutort, y otro tanto de lo que le costó cada sufragio al gobernador electo José Manuel de la Sota en los comicios del pasado 7 de agosto.
La campaña de Unión por Córdoba en la elección de gobernador fue muy costosa, largamente superior a la de todos sus rivales juntos y muy por encima de los topes que establece la ley electoral provincial. Así y todo, cada uno de los 766.445 votos que obtuvo de De la Sota le salieron entre 45 y 50 pesos, si se tiene en cuenta que esa campaña costó entre 35 y 40 millones de pesos.
Números generosos. El justicialismo, tanto en la elección provincial como en la municipal de la ciudad de Córdoba, fue la única fuerza política que no respondió al cuestionario de este diario sobre una estimación de los presupuestos de campaña.
Además de esta consulta a los partidos, La Voz del Interior realiza en cada elección un cálculo de gastos proselitistas a partir de una serie de consultas y relevamientos con la facturación de los principales medios, monitoreos de pautas y ponderación de consultores.
Esto permitió establecer que la campaña de Campana costó entre 30 y 35 millones de pesos, lo que representó una cifra que superó a lo que gastaron todos sus rivales juntos.
Pero el tema es que De la Sota gastó una fortuna y ganó cómodo la elección, mientras que el candidato a intendente del PJ salió tercero lejos pese al capital invertido.
Riutort gastó un poco más que Mestre, pero sacó menos votos, con lo cual en los tres primeros puestos de la elección a intendente de Córdoba el orden de gastos de campaña fue inverso al del resultado.
La campaña del candidato del Frente Cívico, Esteban Dómina, fue la más austera, pero la escasa cantidad de adhesiones obtenidas lo llevó al candidato a intendente a tener un costo por voto de 20 a 30 pesos, que es muchísimo más que los cinco pesos por voto que fue la relación de Luis Juez en la reciente elección de gobernador.





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