Así lo reveló el Instituto para el Desarrollo Social Argentino, afirmando que uno de cada tres empleados trabaja en negro. Afortunadamente, el 2011 sigue registrando las estadísticas más bajas de estos últimos tiempos.
De acuerdo a los datos oficiales, entre 2004 y el 2008, cuando la "licuación" de los haberes producida por la devaluación operaba a pleno, la tasa de empleo asalariado no registrado cayó del 48 al 37%.
Entre 2009 y 2010, con un salario que recuperó el valor a los momentos previos a la devaluación de 2002, la reducción se ubicó entre 36 y 35%. Mientras que en el 2011, esa cifra fue del 34%.
Los datos de este año se justifican por el fuerte crecimiento en la producción que opera sobre una base de salarios reales altos. La información oficial muestra que la generación de empleos "en blanco" fue muy intensa hasta el año 2008.
Sin embargo, a medida que los haberes recuperaron su nivel anterior a la devaluación los progresos en términos de reducción de la informalidad laboral son mucho más modestos y con tendencia al amesetamiento.
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