Las alternadoras dicen que no tienen otra posibilidad. Las zonas más comunes son calle Pasteur y bulevar roca. También trabajan en las rutas próximas a la ciudad y la región. Hay malestar y quejas de los vecinos
En Río Cuarto, los puntos clave son la calle Pasteur, en barrio Alberdi, y el bulevar Roca, pero también hay otros sitios de la ciudad que operan como una suerte de “alternativa” para estas mujeres que “sólo quieren trabajar”.
Patricia es una de las prostitutas que desde hace años desarrolla esa actividad en Río Cuarto. Ella cuenta que en las últimas semanas la mayoría de las “chicas” que ejercían esa profesión en las wiskerías tuvieron que “agarrar la calle, ir a las rutas o salir a otras provincias”.
“Estamos obligadas a trabajar con el riesgo de caer presas; ahora se trabaja mucho en lo que es la Pasteur y también el bulevar, aunque está medio complicado ahí. Hay otras que optamos por ir a los alrededores de la ciudad y de los pueblos, en las rutas. Se volvió a lo que pasaba en una época donde había muchas chicas dando vueltas. Es más, algunas van a los boliches o también en pleno centro. Volvimos a lo de antes, con más riesgos que nunca”, dijo Patricia.
De la misma manera se expresa Gabriela, otra de las mujeres que vive de vender su cuerpo. Ella asegura que volvió a la calle porque no le “quedó otra”.
“Me tuve que volver a la calle, no me quedó otra posibilidad porque cerraron el lugar en donde yo trabajaba. Ahora se complica todo mucho más porque tenés que ir viendo dónde te podés instalar. Yo vivo de esto y no tengo otra alternativa, voy a seguir trabajando de esto como pueda. Yo estoy en la zona de Pasteur pero a veces voy también al bulevar, depende de la noche”, indicó la mujer.
La alternativa que no se les dio
A pesar de que la iniciativa impulsada por el Gobierno de la provincia de Córdoba dice contener alternativas para las mujeres y travestis que ejercían la prostitución en los cabarés, hasta el momento sólo se les han ofrecido pasajes a aquellas personas oriundas de otros países para que puedan volver a su patria.
Este aspecto es el que más remarcan las alternadoras consultadas por PUNTAL, además de criticar la medida adoptada por la Provincia.
“En mi caso, yo estoy desde hace tiempo colaborando con un proyecto de distribución de preservativos que organiza la Nación pero no nos han dado oportunidades para no necesitar salir a la calle. Yo pienso que el trabajo en los locales es mejor porque se evita la clandestinidad. Además todos sabemos que el tema de la trata se puede solucionar haciendo operativos, controlando que el lugar funciona bien. No hacía falta que cerraran todo”, aseguró Patricia.
“Yo creo que no se solucionó nada, al contrario, me parece que ahora la policía no sabe bien a qué lugares ir. Pensá que en cualquier casa pueden estar haciendo trabajar a chicas con o sin su voluntad. Pero eso no se va a saber nunca porque todo se presta para que sea muy difícil llegar a dar con los que hacen las cosas mal. Acá se metió a todo el mundo en la misma bolsa y no se tuvo en cuenta lo que pensamos nosotras”, coincidió Gabriela.
“La policía no nos deja en paz”
Patricia relató a PUNTAL que habitualmente son perseguidas por agentes de la policía que circulan por la zona que ellas frecuentan para trabajar.
“Yo ya tengo caídas en la policía y por eso tengo que cuidarme mucho más. Algunas chicas que no tienen antecedentes pueden elegir más dónde ir porque la policía no las conoce. Nadie entiende que tenemos que trabajar como sea, hay muchas que tienen hijos que mantener y que si no laburan no pueden cumplir con sus necesidades”, dijo.
¿Por qué decís que la policía las molesta?
-Porque nosotras salimos a trabajar y no sabemos si volvemos. Vivimos corriendo como si fuésemos delincuentes. Me encantaría que en algún momento pudieran ver la forma en la que corremos para adentro de los campos para que no nos agarren y nos lleven presas, nosotras no tenemos a nadie que nos proteja.
¿Les han pedido coimas?
-No que yo sepa no. Igual seríamos unas tontas si le pagamos una coima a un agente que no tiene poder. Sé que en otros lados sí pasa eso, pero acá no. Igual siempre sabemos que nuestra actividad en la vía pública es muy arriesgada.
Los vecinos, molestos
Vecinos de la zona del bulevar Roca se mostraron molestos al referirse a la presencia significativa de alternadoras en este sector de la ciudad.
“Con el cierre de las wiskerías creo que se ha profundizado la salida de las trabajadoras a las calles. Nosotros tenemos un problema recurrente en esta zona, no es nuevo. Uno ya está cansado, hemos hecho una cantidad de notas en los medios y ante la policía y después vienen a hacer dos o tres controles y se borran”, aseveró Ana, vecina del bulevar.
La mujer dijo además que les preocupa el horario en el que las prostitutas comienzan a trabajar ya que cada vez el inicio se da más temprano.
“Están empezando cerca de las 7 de la tarde, salís a la puerta de tu casa y las tenés dando vueltas por ahí. Tienen un mal vocabulario, hay muchos chicos chiquitos en el barrio y es un peligro muy grande para ellos. Esto lo digo sobre todo por lo que pasó hace unos 6 años con la chiquita Florencia Cabral, que murió asesinada; tememos que pueda ocurrir una tragedia”, sostuvo Ana.
Y concluyó: “Hicimos múltiples denuncias y no pasó nada. Ahora la cosa está peor, y lo que vemos también es que hay muchas menores”.
Por la reapertura
A todo eso, el abogado de una decena de alternadoras de la ciudad y de la zona, Jerónimo Trebucq, dijo a PUNTAL que recurrirán a la Justicia para que permita la reapertura de los cabarés hasta tanto se determine la inconstitucionalidad o no de la ley contra la trata.
“Esta semana vamos a hacer la presentación en los Tribunales para que se tenga en cuenta el planteo de mis clientes, ya que sus patrimonios se han visto seriamente afectados con el cierre de sus locales. Las pérdidas de todas estas personas son más que significativas; además, ellos tienen todo en regla para funcionar de manera normal”, indicó el letrado.
Y agregó: “Volver atrás con el tema de la ley es imposible, pero creo que, como cualquier persona a la que se le cercena el derecho a trabajar, tiene la posibilidad de agotar todas las instancias judiciales que considere convenientes”.
Nicolás Cheetham
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