La Provincia ya recibió 10 millones menos este mes del Fondo Solidario para obras. Creen que la situación se agravará en 2012.
El efecto directo de la baja en el precio de la oleaginosa que llegó a su valor más bajo en un año (429 dólares la tonelada) ya complica las perspectivas de ingresos por divisas y retenciones para 2012, el primer ejercicio que estará a cargo del sucesor de Celso Jaque que sea electo el próximo 23.
Según explicó el subsecretario de Hacienda, Mario Granado, "el verdadero efecto lo tendremos en noviembre cuando pase un mes completo desde la caída de los precios". Sin embargo, el ministro Adrián Cerroni aseguró que ya en octubre llegaron 10 millones de pesos menos de lo presupuestado.
"Tendrían que haber entrado 33 millones pero ingresaron 23", especificó el funcionario, quien confió en que "la caída será transitoria". En realidad, el gobierno de Jaque asegura que "en estos dos meses no se afectará el promedio general y, por lo tanto, no se resentirá el ritmo de obra".
El que deberá sortear la volatilidad del mercado de la soja y con ello el impacto en el fisco local será el próximo gobernador, que asumirá el 9 de diciembre. "Lo más probable es que se estabilice el precio en el trimestre que queda. Lo que no podemos proyectar es cuánto va a impactar el "efecto soja" en el Presupuesto 2012 ya que está sujeto a la recaudación nacional", agregó Granado, quien puntualizó: "Lo peor que puede ocurrir es que se recaude 20 por ciento menos que este año y que esto se refleje en la coparticipación a las provincias".
Quienes estudian el escenario del año entrante para la arcas locales son los diputados nacionales por Mendoza quienes advirtieron, luego de analizar la pauta oficial 2012, que "el impacto se sentirá fuertemente". Esto es porque, según detalló el peronista disidente Enrique Thomas, "si el precio sigue cayendo al ritmo en que lo está haciendo significará una pérdida de 5.000 millones de dólares para el país y, por supuesto, un recorte a las provincias".
Sin embargo, los expertos aseguran que si el clima permite lograr una cosecha de 50 millones de toneladas, similar a la del último ciclo, la merma en el ingreso de divisas por la caída de precios rondaría los 2.500 millones de dólares. Esto es, pasaría de un aporte de 22.500 millones de dólares de la última campaña de soja a 20.000 millones.
Como el 30 por ciento de la recaudación le corresponde a las provincias, se estima que el monto repartido a éstas pase de 6.750 millones a 6.000 millones, lo que en el reparto final repercutirá en las finanzas de Mendoza. Este año, la Provincia recibió 360 millones de pesos y hasta hace poco se estimaba un crecimiento de este monto debido a la performance de la soja. Como el precio de la oleaginosa cayó 100 dólares en las últimas semanas, se espera que en diciembre, enero y febrero los ingresos caigan también. Una mala noticia para el sucesor de Jaque.
La semana que viene los legisladores nacionales se abocarán al estudio de los recursos que llegarán a la Provincia en calidad de coparticipación, según informó el radical Ricardo Mansur. Quien despotricó contra el panorama fue el demócrata Omar De Marchi: "No se ha estimado bien el monto que le llegará a Mendoza porque el Gobierno nacional especula con los números para luego utilizar los recursos de manera discrecional. Lo cierto es que como este modelo tiene una alta dependencia a la soja, cuando hay un mínimo descenso se nota y mucho. De esta manera, en la medida en que bajen los comodities, van a recortar los recursos a las provincias".
Ahora bien, quienes más preocupados están por el escenario que viene son los intendentes, que también reciben una tajada y la destinan a obra pública. Esto es porque el fondo de la soja fue creado con el fin exclusivo de financiar "obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales". El texto prohíbe expresamente la utilización del dinero para financiar gastos corrientes.
La ampliación de la red de gas, la mejora en la infraestructura de agua y cloacas y nuevos centros de salud son las obras que la Provincia ha priorizado a la hora de invertir el dinero que la Nación coparticipa de las retenciones a las exportaciones de soja. La energía y algunas obras de arquitectura, como el Centro de la Cultura en Guaymallén o el polideportivo de San Martín, son otras de las construcciones que han podido avanzar gracias a esa partida.
De hecho, dicen que las demoras en la inauguración del centro guaymallino tiene que ver con la liquidación de la soja, cuyo monto varía mes a mes. "Si los fondos disminuyen no podremos terminar la obra antes de fin de año", admitió una fuente de Hacienda del departamento que conduce Alejandro Abraham.
Los municipios, por su lado, destinaron el dinero a obras de pavimento, así como a la urbanización de algunos barrios con las tradicionales obras de banquina, cunetas y cordón. Según explicaron desde la Dirección de Financiamiento de Infraestructura, más de la mitad de los fondos del ministerio llegan de la Nación por lo que "si se resienten estos recursos se complicaría el avance de las obras proyectadas para 2012".
Teniendo en cuenta la evolución del mercado nacional e internacional, el gobierno de Jaque estudia los números que se proyectarán para el año que viene "de la forma más cauta posible".


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