Cada vez más niños heridos por culpa de las motos

Cada vez más niños heridos por culpa de las motos
En el Hospital Infantil están sorprendidos por el incremento de pacientes que viajaban en dos ruedas: un 25 por ciento más que en 2011.
123 niños fueron asistidos (entre enero y agosto de este año) en el Hospital Infantil luego de protagonizar accidentes a bordo de motocicletas. “Respecto del año pasado, aumentó un 25 por ciento la cantidad de chicos lesionados por choques de motos. Un incremento que preocupa”, dijo el director de ese instituto, Javier Moreno. Y es que aunque el Infantil concentra la atención de la zona norte de la ciudad, es un termómetro de la fiebre por las motos.

La cantidad de accidentados, y la gravedad de los mismos, no se acerca a las cifras que se manejan en otro hospital de referencia: el Urgencias. Allí, en el mismo período, la cantidad de motociclistas que llegaron traumatizados ascendió a 6.809.

“Son muchos menos los chicos que andan en moto en comparación con los jóvenes y los adultos, por lo que la proporción es lógica. Por suerte, cuando transportan a los chicos, los padres son un poquito más prudentes y no corren a velocidades irracionales”, explica Moreno.

Esto es clave para que las lesiones de los chicos sean menores: escoraciones, cortes y fracturas.

¿A qué se debe el incremento? Porque es económica, la moto es la primera opción –y a veces la única– para las familias de bajos recursos, y por eso se ha trasformado en el nuevo “trasporte escolar”: los papás llevan y traen a sus hijos en moto, muchas veces sin las más imprescindible de las medidas de seguridad: el casco.

“Antes, los paramédicos de los servicios de emergencias que eran convocados a un accidente de moto, iban preparados para asistir a una persona, pero ahora esa realidad cambió, porque en una misma moto suelen viajar dos, tres y hasta cuatro personas; generalmente un adulto acompañado de varios niños. Hace cuatro años esto no sucedía”. Quien habla es Jorge Rumi, ex paramédico y presidente de la asociación civil Investigación, Concientización y Seguridad (Incose).

Moreno tiene una visión similar de las causas del fenómeno de las motos: “A la mayor cantidad se suma que no hay una conciencia del uso de casco, no hay una conciencia en que no deben viajar más de dos por vehículo, no hay conciencia del uso del espejo, no hay una conciencia del uso de pedalines y los pies van al aire”. En estas inconsciencias, combinadas con el aumento del parque vehicular y el estado de las calles, se reflejan en los “shock room” del Infantil y del Urgencias.

Generalmente, los chicos llegan a las guardias de clínicas y hospitales con traumatismos, escoriaciones sangrantes, lesiones no tan graves; pero también se presentan casos con heridas más complejas que requieren sutura; y hasta con fracturas de miembros superiores e inferiores. “A veces, porque los padres no les colocan casco, los chicos presentan lesiones en rostro, como objetos incrustados en los ojos, úlcera de cornea o tabique nasal fracturado. Esta última herida no era habitual en niños, porque ellos no tienen todavía un hueso duro en la nariz, aunque un impacto de tránsito sin casco es suficiente para fracturarlos”, dice Rumi, quien trabajó como paramédico durante muchos años.

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