Hay cada vez más neuquinos de nacimiento

Según el último censo, los "nacidos y criados" representan el 68 por ciento de la población.
Los “nacidos y criados” representan un porcentaje cada vez mayor dentro de la población que reside de forma permanente en la provincia. Según datos del Censo 2010, dos de cada tres habitantes de Neuquén nacieron dentro de su territorio. El resto proviene de distritos vecinos como Río Negro o Mendoza, algunos más lejanos como Buenos Aires o directamente de otros países.

Si bien los números aún no fueron publicados de forma definitiva, una primera mirada permite concluir que el 68% de los residentes en la provincia son “nacidos y criados”, mientras que hace 20 años representaban el 62%.

Neuquén es un distrito que se creó desde afuera. Las grandes olas migratorias sumadas a un imaginario de prosperidad llevaron a que miles de argentinos lo eligieran como lugar de residencia. Sin embargo, con el paso de los años cesó la llegada de personas de otras provincias y países, mientras que se hizo estable la permanencia de los que ya estaban.

“El aporte migratorio fue disminuyendo y eso explica en buena parte los números”, señala la directora provincial de Estadísticas y Censos, Carolina Herrero. Fiel a la precisión que exige este tipo de cálculo, la especialista asegura que aún es pronto para analizar tendencias, pero sostiene que el peso de los migrantes cayó varios puntos en los últimos 20 años, mientras que sube a la par la población nativa.

Los que se quedaron

“Hubo una época que a uno lo paraban por la calle y lo primero que le preguntaban era:`¿de dónde sos?´. Eso parece haber quedado en el pasado”, razona el sociólogo de la UNCo Demetrio Taranda.

El crisol de orígenes que generó la provincia dio paso a una población más homogénea y reconocible. Al menos, así lo entiende Taranda, al asegurar que “la gente se quedó”. “La población que se atrajo se radicó aquí y se fue acumulando con la que era originaria. Sus hijos son nativos de la provincia”, señala.

El especialista explica que hubo varios hitos dentro de la historia de las migraciones hacia la provincia, como fue la construcción de la represa El Chocón a fines de los '60 y el establecimiento de varios establecimientos de servicios como bancos, el Correo, y la propia Universidad del Comahue, que, cuenta, fue la que lo trajo a estas geografías.

“Neuquén es una provincia que formó parte de la matriz propagandística e ideológica de Juan Carlos Onganía, y se fue generando como gran polo de desarrollo”, afirma Taranda, y agrega que la creación del Copade alentó en parte esa tendencia.

Más tarde, durante el gobierno de Pedro Salvatori, la migración se estimuló, al modo de Alberdi, a través de una fuerte política de estado. “En la Argentina o se consigue un pasaporte o se viene a Neuquén”, señaló en su momento el ex mandatario provincial, en una recordada frase.

Tecnología antimigraciones

Pero más allá de las incidencias locales, existen procesos tecnológicos que desalientan el traslado de personas. El avance en las comunicaciones generó que muchos servicios que antes debían ofrecerse en "vivo y en directo" ahora puedan llevarse a cabo a la distancia, sin la necesidad de radicarse en la zona.

“Es un gran cambio. Ya no existe más el gran campamento número 1 de YPF en Plaza Huincul. Hoy los empleados de las petroleras circulan por toda América latina: trabajan en Neuquén, pero se van a otro lado”, afirma Taranda, en una tendencia que, asegura, seguirá en el corto plazo. Todo hace prever, entonces, que cada vez serán más lo que ostenten la palabra “Neuquén” en sus partidas de nacimiento.

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