Recientemente la Justicia de San Luis, donde se tramita el Concurso, denunció a los hermanos Carlos y Alberto y a una ex jueza puntana por estafa.
Así lo que fuera casi un monopolio de marcas, donde se ofrecía autos Fiat, Ford, VW, Peugeot, Renault, Citroën y los importados Nissan, Samsung y Suzuki; camiones Scania y tractores John Deere, quedaron huérfanos de representación en la zona.
Fue la noticia del año 2000 a nivel empresarial. Sin embargo también hubo otro impacto sin tanta prensa: casi un centenar de empleados quedaron en la calle.
Y hoy a 10 años de aquel cierre "seguimos esperando todavía la liquidación de sueldos atrasados, comisiones por venta, indemnización por despido injustificado, horas extras, incentivos, vacaciones no gozadas y sueldo anual complementario", según lo aseguraron los ex empleados a Los Andes.
Precisamente dentro de este grupo de personas que, de un día para otro, se quedaron sin una fuente laboral, había muchos con 20 y 30 años de servicio y lo "más lamentable -aseguraron- es que hay muchos que, en este tiempo, fallecieron".
Del proceso de liquidación sólo se salvaron los empleados de la financiera que terminaron siendo reubicados, con un plan de salvataje dispuesto por el Banco Central.
A 200 kilómetros
Para sorpresa de muchos, en diciembre de 2000, el grupo se presentó en concurso, pero no lo hizo en Mendoza, sino que habiendo cambiado su domicilio legal a la vecina provincia de San Luis, el mismo se abrió a más de 200 kilómetros, distancia que para muchos de los ex empleados se hizo difícil, por no decir imposible, de recorrer en busca de hacer valer sus reclamos.
Y aquí cabe destacar que Luján Williams nunca tuvo agencia o sucursal en la vecina provincia.
En todo estos 3.650 días el pleito puede estar resumido en recursos, apelaciones, rechazos, planteamientos e incluso un incidente denominado "autos satisfactorios", por el cual los hermanos Carlos y Alberto Luján Williams, le reclamaron a la terminal Ford unos 18 millones de pesos, pero al final sólo obtuvieron una cuarta parte, que tampoco pudo ser cobrada al ser embargado, en un procedimiento que no sólo incluyó la clausura del Juzgado interviniente, sino que terminó con la carrera judicial de la jueza Graciela del Carmen López de Montero, tras un Jury.
Dos remates y una denuncia
El grupo concursado fue protagonista de dos importantes remates. Uno, en agosto de 2006, cuando por 3.860.000 pesos, el banco Francés, como principal acreedor, se quedó con la propiedad de avenida San Martín al 600, donde por años funcionó Marti SA, mientras que al año siguiente (marzo de 2007), se remató una casa de calle Darragueria, en Chacras de Coria y que hasta una semana antes de la subasta ocupara Carlos Luján Williams y su familia.
Hace unos meses la Cámara del Crimen de San Luis llamó a indagatoria a los hermanos Carlos y Alberto y a la destituida jueza Graciela López, acusados del delito de estafa contra la empresa automotriz del óvalo, además de sancionar al abogado de la firma -Rafael Berruezo- por emplear lenguaje agraviante en sus escritos, medida que ya fue apelada.
Mientras tanto y a 10 años de la caída del grupo los ex empleados, testigos involuntarios de chicanas, planteos, recusaciones y litigios, siguen esperando para poder cobrar "algo de los que nos deben", según se lamentan.
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