Cada vez son más los juninenses que convierten sus automóviles a GNC

Las conversiones de autos a GNC crecieron 10 por ciento en enero pasado respecto a igual mes de 2011, informó la Cámara Argentina de Gas Natural Comprimido. El crecimiento se explica por el aumento del precio de las naftas y los problemas de abastecimiento.
Las conversiones de automóviles a GNC crecieron 10 por ciento en enero pasado respecto a igual mes de 2011, al sumar 9.497 operaciones, informó la Cámara Argentina de Gas Natural Comprimido.

Asimismo, durante el año pasado se pasaron a GNC 140 mil vehículos en todo el país, un 40% más que en 2010, y una cantidad que representa el mejor año de conversiones desde 2004.

Un gran porcentaje de esas conversiones se produjo en el interior del país y también siguen aumentando más las conversiones con equipos de GNC de “quinta generación”, resaltó la entidad.

“Los datos son alentadores, porque vemos que la gente aprovecha las nuevas tecnologías de equipos de GNC de quinta generación aptos para vehículos de mediana y alta gama”, destacó el presidente de la Cámara, Fausto Maranca.

En Junín

En nuestra ciudad los mecánicos consultados admitieron que instalan entre tres y cuatro equipos por semana, una realidad que –coinciden los especialistas- no obedece sólo al crecimiento del parque automotor (las ventas de autos cero kilómetro en 2011 crecieron un 30% con respecto al período anterior), sino que se explica también por el aumento en el precio de las naftas y por los problemas de abastecimiento, cada vez más frecuentes durante el año pasado.

Desde los talleres mecánicos de Junín que instalan GNC, y que están autorizados para hacerlo, señalaron que los juninenses eligen instalar GNC porque “reduce los costos considerablemente” y porque “es muy difícil que el gas comprimido se acabe”.

De hecho, mientras que el litro de nafta súper se comercializa en las estaciones de servicio de nuestra ciudad a un precio promedio de $5.10, el litro de GNC se vende a la mitad: $2.50.

Avance tecnológico

Según Fausto Maranca, presidente de la Cámara Argentina del Gas Natural Comprimido (Cagnc), uno de los factores del boom de estos equipos está relacionado a la innovación tecnológica: “Hoy en día hay sistemas de quinta generación en los que se inyecta secuencialmente el gas en cada cilindro, a semejanza de la inyección de nafta. Estos equipos dan una prestación prácticamente igual a la prestación de nafta”, afirmó.

“En las estaciones de GNC hay suficiente oferta; por lo tanto, no hay largas filas y se carga rápido. El combustible llega siempre por gasoducto, por lo que no hay desabastecimiento porque no llegó el camión. Especialmente en el interior, hay veces que es el único combustible que se consigue”, precisaron a DEMOCRACIA los especialistas consultados.

Razones económicas

Por último, están los factores vinculados a la conveniencia económica. Maranca estima que, durante 2010, los vehículos con GNC lograron en conjunto un ahorro de 8.000 millones de pesos, a razón de un promedio de 5.000 pesos por unidad. Según su opinión, un automovilista puede recuperar en menos de un año la inversión efectuada en la conversión.

En el país hay 1.890 estaciones de carga de GNC, distribuidas en 19 provincias y en la ciudad de Buenos Aires. En promedio, se destinan al GNC unos 220 millones de metros cúbicos de gas por mes, aproximadamente el 6% de todo el gas que se inyecta en el sistema nacional.

Un ejemplo ilustra la cuestión: viajar a nafta hasta Mar del Plata, ida y vuelta, cuesta unos 480 pesos, mientras que a GNC son 84 pesos.

Las inconveniencias del GNC siguen siendo las de siempre. Cuando se instala un equipo de gas se pierde la garantía de fábrica y la autonomía sigue siendo algo limitada: cada 200 kilómetros hay que parar y volver a cargar.

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